"No sé si estamos a tiempo, tal vez no. Se tendría que haber trabajado antes en eso. Tal vez no se hubiera podido, pero a veces no se hacen las cosas porque se prefieren estrategias para que la elección se resuelva en la segunda vuelta. Es un riesgo, porque se podría perder en la primera vuelta si no recuperamos la iniciativa política y si la economía no se normaliza", dijo.
Morales puso énfasis en los turnos electorales y se mostró en contra de apostar todo al balotaje. "Me parece muy temeraria y arriesgada la estrategia duranbarbista de apostar todos los caballos a la segunda vuelta. Lo hicieron en 2015 y en esa elección no ganó esa estrategia sino que perdió el kirchnerismo que llevaba Aníbal Fernández. Si hubieran llevado a Julián Domínguez o al Flaco (Florencio) Randazzo no sé si ganábamos la elección. Por eso vuelvo a la convención radical de Gualeguaychú: había que hacer el frente más amplio posible", dijo.
Por estas horas abundan las especulaciones sobre quién acompañará a Macri en la fórmula. Tomó impulso la posibilidad de que sea una radical, y trascendieron 3 nombres: la diputada bonaerense Karina Banfi, y las mendocinas Laura Montero (vicegobernadora de Mendoza) y la senadora Pamela Verasay.
Morales sostiene que debe se un UCR quien complete el binomio. Pero sus nombres para eso son otros: Ernesto Sanz, artífice de Cambiemos, o el diputado Mario Negri. "Me parecería bueno que Ernesto aceptase, porque es uno de los constructores de Cambiemos. Además, su presencia contendría al radicalismo. Mario Negri también", dijo.