"Fuentes del Gobierno me informaron: '¿viste lo que pasa en las redes?'; la gente dice que sos un hijo de puta", insistió.
En su habitual columna, el conductor siguió: "Yo me quedé un poco impresionado por el tono del comentario que recibí pero me hizo pensar algunas cosas. La razón por la cual voy a referirme a esto es porque el papel del periodismo internacional está sometido a un enorme debate.
En la Argentina, desde hace años, este debate lo inauguró Kirchner. Hasta Néstor Kirchner las cosas eran más o menos normales. Fue Kirchner el que vino a empiojar el asunto por intereses políticos personales.
Estamos claros que mi punto de vista es coherente, yo tengo una controversia con el kirchnerismo desde hace 16 años, desde el día en que Kirchner asumió, ese mismísimo día dije lo que pensaba".
En este sentido, arremetió: "Esa mezcla entre las tres misiones centrales: informar, analizar y dar puntos de vista, este programa la lleva bastante bien. Hemos sido bastante criteriosos y bastante serios con la manera en que mezclamos los elementos constitutivos del programa durante tanto tiempo.
Si los pacientes del manicomio prefieren vivir enfrascados, vivan enfrascados, si quieren insultar por las redes, insulten -arremetió entonces el conductor-. Yo no voy a cambiar un punto de vista o un formato del programa porque cuatro forajidos garpados por alguien me dicen que soy un hijo de puta".
Parece insólito que funcionarios de la Casa Rosada estén pendientes de los comentarios de trolls y militantes del PRO contra periodistas. Imposible no recordar épocas pasadas...