Afirmó que "el acuerdo completo no lo ha visto ningún parlamento todavía y ni siquiera hay una copia completa. Por ahora se conocen algunos puntos, hay que esperar". E insistió en ese sentido: "hay algunos que festejan y hay otros que sienten que pueden ser afectados, pero la verdad es que al día de hoy son pocos los elementos que hay".
Por otra parte, Lavagna no cree que se esté profundizando la polarización entre Alberto Fernández y Mauricio Macri: "en realidad las encuestas muestran tres tercios, en grandes números. Hay dos fuerzas consolidadas de un lado y el otro, y un tercio -entre treinta y cuarenta por ciento del electorado- que dice no querer votar por ninguno de los dos. Esa es esa fuerza de centro que nosotros estamos intentando orientar y explicarle a la gente los riesgos que tiene votar por uno u otro extremo y la conveniencia de hacer un esfuerzo de buscar una alternativa distinta ubicada más bien en el centro".
Y agregó que "como se dice 'la polarización es tan fuerte', a costa de ser repetido esto va a terminar siendo verdad. Cuando se le pregunta al ciudadano, entre un treinta y cuarenta por ciento se siente ajeno a esta polarización. El desafío es lograr orientar a ese electorado y consolidarse efectivamente como un tercio en el momento en que se vote, cosa que todavía no está por supuesto".
El candidato de Consenso Federal pidió además a los "difusores de información" que "hagan también un esfuerzo de no transformar esto en una cosa obligada. No es cierto que hoy haya cincuenta y cincuenta, hoy hay treinta, treinta y treinta, en grandes números".
Dijo también que el "voto útil es el que consolida esa tercera alternativa".
Cuando se le preguntó por la deuda con el FMI, manifestó que "en principio, de ninguna manera hay necesidad (de una quita), sí hay necesidad de una reprogramación, porque entre 2021 y 2022 hay más de cincuenta mil millones a pagar. El propio Fondo sabe que eso va a requerir una refinanciación. Si la economía argentina arranca, que es la prioridad número uno de quien gobierna y que ni el gobierno anterior ni este han sabido hacerlo, van a empezar a mejorar las cosas. La economía ha estado estancada según las cifras oficiales durante los últimos ocho años, los últimos cuatro del gobierno anterior y los cuatro de este gobierno. Si uno pone en marcha la economía que cuanta con recursos humanos, recursos naturales e incluso de capital importante, el proceso es simplemente refinanciar la deuda y eso será suficiente. Si la economía sigue otros cuatro años estancada, quien venga en la próxima oportunidad ya va a tener que hablar de otra cosa porque sencillamente la economía del país no aumento, tampoco aumenta el empleo y la deuda sigue creciendo".
Al explicar qué quiso decir cuando dijo que "hay que poner más plata en el bolsillo de la gente", dijo que "en primer lugar hay que mover hacia arriba de manera sostenida el salario mínimo, lo que va a empujar un poco al resto de los salarios; en segundo lugar, como no había incentivos para invertir se han dado muchos créditos directamente al consumo a través de préstamos personales, y propongo que esas cuotas no sean indexadas por inflación sino por los salarios. Este tipo de medidas van poniendo el consumo en marcha y simultáneamente hay que bajar impuestos, sobre todo los ligados a la pequeña y mediana empresa".
En el mismo sentido, agregó: "también hay que bajar ese impuesto (Ganancias), para el único que eso no está despejado como discusión es para el gobierno. Para todos los demás, eso está despejado".