Eso sí, en las elecciones que se celebraron hace menos de una semana en la provincia retuvo el poder para los socialistas por el Frente Progresista derrotando a un candidato peronista.
En abril, le había ganado la interna a la postulante del socialismo, Verónica Irizar, lo que determinó finalmente que por primera vez (desde 1989) un radical gobernara la ciudad más poblada de Santa Fe.
Cristina dialogó con la niña y Javkin a quien felicitó por la reciente elección, según explicaron voceros oficiales. Incluso trascendió que le preguntó qué quería ser ahora que su papá es intendente y Camila respondió: "Y, ser la hija del intendente", lo que provocó las risas de ambos.
Menos gracia que a Carrió, debió causarle al propio Mauricio Macri, que tras la derrota en las elecciones santafesinas, ve diluirse los últimos hilos de su sostén en aquella provincia.
En efecto, la elección en Santa Fe terminó siendo una verdadera pesadilla para Cambiemos. Un panorama muy distinto al que vivió en 2015 cuando la buena performance de Miguel Del Sel frente al socialista Miguel Lifschitz, le sumaba varios puntos a la victoria presidencial de Macri, y que pasada la elección provincial de este año se va deteriorando cada vez más.
Para muestra de ello basta con el apoyo claro de Omar Perotti, vía la presencia de su vicegobernadora, Alejandra Rodenas, en la presentación del libro de la exmandataria nacional en Rosario, y quien se encargó ayer de despejar rumores: el nuevo gobierno provincial acompañará a los candidatos Alberto Fernández y Cristina Fernández.