A su vez, Lagarde necesita que este programa económico funcione para su imagen. Conocido fue el cimbronazo que provocó en el organismo multilateral el estallido de la crisis argentina en 2001, por lo que no será la excepción esta vez si ocurre lo mismo.
La situación es muy compleja porque lo normal es que ocurran sobresaltos durante las semanas inmediatamente pre-electorales. Entonces, el board del FMI está mirando qué ocurre con las reservas del Banco Central y los dólares del préstamo. Hasta el momento, "uno de los puntos que más entusiasmó a Lagarde es que aún no se hizo uso de un solo dólar. Y que sólo con la amenaza de la posibilidad de intervención, el mercado se tranquilizó", según el diario especializado Ámbito Financiero.
Será el próximo viernes 14 de junio cuando se dé luz verde al envío del dinero, llegando a US$44.600 millones desde que se firmó el pacto. Está previsto además que ingrese el resto del dinero antes de fin de año para completar los US$57.300 millones.
El mayor desafío lo tendrá el próximo gobierno cuando se tenga que renegociar este acuerdo para eventualmente conseguir otros u$s10.000 millones y cerrar todo 2020.
Desde la oposición tildan al FMI como el "principal aportante a la campaña de Mauricio Macri". Esto tendrá cierto costo político tanto para el organismo como para el gobierno de Cambiemos si reelige porque sería con una pequeña minoría de la sociedad y con un Congreso en contra para hacer las reformas necesarias por la deuda que contrajo.
La Rosada no tiene claro cómo seguirá su plan económico. Simplemente, está abocada a ganar las elecciones con su plan "Llegar".