"Con el presidente tenemos una agenda muy ocupada. Hoy tuvimos una reunión con los sindicatos, mañana con los empresarios, en el contexto de coordinar políticas de precios y salarios que acompañen al programa macroeconómico para poner a Argentina en el sendero de reducción de la inflación, del crecimiento económico sostenido con crecimiento, también, del poder adquisitivo del salario", indicó el funcionario.
Además, el economista habló sobre cómo es el plan para bajar la inflación: “Para este 2021 hay un plan. El corazón de ese plan es la ley de Presupuesto 2021 que establece las prioridades de política pública, cómo se usan los recursos del Estado y cómo se va a ir ordenando la economía".
Horas antes, en el Museo del Bicentenario, el ministro había declarado: “Apuntamos a una pauta de depreciación del tipo de cambio nominal, a lo largo de todo el 2021, de alrededor del 25%"-siguió- "Esta depreciación anual es consistente con el objetivo de reducción de inflación de alrededor de 5 puntos".
En relación a estas declaraciones, Guzmán completó:"Para que podamos bajar la inflación de a 5 puntos porcentuales, es muy importante la gestión del Estado en la coordinación de expectativas: la política de precios y de salarios tienen que acompañar en este esquema de poner en orden la economía", señaló.
En torno a los graves problemas económicos que sufre el país, el funcionario explicó en profundidad: "La inflación es un tema macroeconómico que, por supuesto, en un país que ha tenido una historia inflacionaria compleja, genera comportamientos adaptativos que dan persistencia al fenómeno. Estos comportamientos hacen que la coordinación sea una cuestión clave en la que el Estado juega un rol".
Y explicó por qué Argentina no ha logrado superar la inflación al igual que el resto de los países latinoamericanos: "Argentina no ha resuelto sus problemas macroeconómicos. Si vos miras las dinámicas de las exportaciones del país, prácticamente han quedado estancadas hace muchísimo tiempo. Esto es un problema. Un país que crece es un país en donde las importaciones crecen. Si no crecen las exportaciones empiezan a haber tensiones en la balanza de pagos, empiezan a faltar dólares. Cuando faltan dólares, eso mete presión al tipo de cambio que se traslada a la inflación", detalló.
Y añadió: "Si del otro lado, le agregas los problemas fiscales, donde hemos tenido déficit fiscales recurrentes por mucho tiempo, a veces lo financiamos con deuda y otras veces con emisión, esto genera una figura compleja para los precios. Emitimos pesos recurrentemente en un contexto que no aumentan los dólares. La emisión monetaria genera inflación. Un país que no aumenta las divisas que genera, pone presión sobre el tipo de cambio. Hay que ir resolviéndolo de una forma consistente con la recuperación económica. El país debe ir poniendo las cuentas fiscales en orden, hay que ir reduciendo el déficit fiscal pero también, el Estado tiene que jugar un rol contra cíclico para que se de esta recuperación. Eso pone un límite a la velocidad a la cual se resuelven los distintos desequilibrios de la economía y, por lo tanto, pone un límite a la velocidad a la cual se puede ir reduciendo la inflación", concluyó.