Ahí está refugiada su hija Florencia, convaleciente de unas dolencias que comenzaron cuando las autoridades le intervinieron casi cinco millones de dólares (4,6 millones de euros) en efectivo que guardaba en dos cajas de seguridad. Ahora afronta con su hermano (aforado, al ser diputado) un juicio por lavado de dinero y asociación ilícita. Y le ha dado estrés postraumático y retención de líquidos, con lo cual los médicos al servicio del régimen cubano, que vela por su salud, consideran que no puede volver a Buenos Aires. Su madre, previa autorización judicial, ha acudido a visitarla ya en cuatro ocasiones y hoy irá la quinta y en Cuba ha sido recibida por el mismísimo Raúl Castro. No es descartable que el viejo general vea en Argentina la nueva tabla de salvación a la que aferrarse si Venezuela termina por reventar".
En tanto hoy el Tribunal Oral Federal 5, a cargo de las causas "Hotesur" y "Los Sauces" en las que está acusada de asociación ilícita y lavado de dinero junto a su madre, su hermano y diputado nacional y otros acusados, le pidió que presente un nuevo informe sobre su estado de salud por el cual está allí, y los médicos del Centro de Investigaciones Médicas Quirúrgicas (CIMEQ) recomendaron que no vuele a la Argentina porque su cuadro no lo permite.
El pedido fue hecho a la defensa, a cargo de Carlos Beraldi, ya que el último informe que tiene es de abril pasado.
Mientras tanto, rige la obligación de Florencia de presentarse cada 15 días ante el consulado argentino en Cuba.
Cabe recordar que Cristina permanecerá allí hasta el lunes, con autorización del Tribunal Oral Federal 2 que la juzga por las presuntas irregularidades en la obra pública. Pero también que tarde o temprano, la familia Kirchner deberá pagar su deuda con La Habana por la protección que le brindó a la joven.
Seguramente, esperan que lo haga cuando vuelva al poder, luego de ver cómo Venezuela va disminuyendo considerablemente su ayuda a la isla...
Será entonces la Argentina, como escribió Maite Rico, en el sitio cubano, la que termine por "convertirse en la próxima tabla de salvación".