
El presidente Mauricio Macri volvió a demostrar que no está a la altura de las circunstancias. No sólo no felicitó a su principal contrincante electoral -y vencedor- sino que tampoco está dando un mensaje claro a la sociedad argentina, que está muy preocupada y angustiada por lo que está pasando con el tipo de cambio. Quiera o no, todavía es el presidente de la Nación y su reacción está siendo permanentemente interpretada, incluso el silencio que está guardando. Eso está haciendo mucho ruido y muestra debilidad ante el resultado de una PASO en la que se encuestó a los argentinos.
Luego de reunirse con el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el mandatario decidió postergar la reunión de Gabinete que iba a ser a las 11. Determinó que será entre las 15:30 y las 16 una vez que cierre el mercado local.