Expectativa en el peronismo: Kicillof busca la foto con Cristina y espera su respuesta
El peronismo quiere mostrar unidad en la recta final de la campaña. Kicillof dio el primer paso, pero falta la definición de Cristina.

El peronismo quiere mostrar unidad en la recta final de la campaña. Kicillof dio el primer paso, pero falta la definición de Cristina.
Desde el entorno del mandatario provincial admiten que el pedido para reunirse ya fue cursado, pero aclaran que “la definición está en manos de Cristina”. La cita aún no tiene fecha ni modalidad acordada, aunque se descuenta que el lugar sería la residencia de San José 1111, donde la ex presidenta cumple prisión domiciliaria.
Kicillof movió fichas semanas atrás, cuando decidió desdoblar los comicios bonaerenses, una estrategia que terminó con una victoria sorpresiva del PJ el 7 de septiembre. Pese al resultado favorable, en el kirchnerismo duro marcaron la falta de gestos hacia la ex mandataria, a quien adjudican un rol central en ese triunfo.
Esa herida todavía no cicatrizó: Cristina no llamó al gobernador tras las elecciones y Máximo Kirchner se mantuvo al margen tanto del búnker como de las celebraciones posteriores. El dato alimentó versiones de frialdad política que hoy se reflejan en la demora para concretar la reunión.
En los últimos días, la ex presidenta recibió en su casa a referentes nacionales, candidatos de Fuerza Patria y hasta dirigentes extranjeros. Entre quienes se mostraron junto a ella figuran Mariano Recalde e Itaí Hagman, postulantes porteños que buscan un escaño en el Congreso. La foto con Kicillof, sin embargo, sigue siendo la gran ausente.
También pesa que ya pasaron más de 100 días desde que Cristina quedó detenida por la causa Vialidad y que el gobernador aún no la visitó en persona. En el entorno de la ex mandataria lo interpretan como un gesto que marca distancia.
Recién llegado de Estados Unidos, Kicillof retomó su agenda en la provincia de Buenos Aires con recorridas en el conurbano junto a Jorge Taiana, Juan Grabois y Vanesa Siley, además del respaldo territorial de los intendentes. La estrategia es clara: actos austeros, cercanía con los vecinos y foco en blindar las bancas bonaerenses.
El oficialismo apuesta a repetir la fórmula que funcionó en los comicios provinciales y sumar, de ser posible, un gesto de unidad con Cristina Kirchner. Una foto juntos sería leída como un mensaje interno de cohesión y un desafío externo frente a Javier Milei.
Por ahora, la definición está en suspenso. Kicillof avanza con su propio armado bajo el paraguas del Movimiento Derecho al Futuro, mientras en el kirchnerismo miran con cautela su proyección presidencial hacia 2027.
Tras la polémica por las retenciones 0, diputados exigen explicaciones sobre exportaciones de granos
Mala señal para Javier Milei: Volvió a desplomarse la confianza en el Gobierno