Según el estudio, la intención de voto para Suárez es del 41,8%, mientras que la Fernández Sagasti es del 26,4%. Al contrario de lo que sucede en casi todo el país, al ser consultados por la preferencia entre los principales frentes, la brecha de acentúa, Cambia Mendoza (JxC) cosecha el 52,6% y Elegí (FdT) un 32%.
“Anabel no retiene todo el voto de Bermejo. Sí Suárez retiene bien el voto de De Marchi” explicó el encuestador en dialogo con Radio Mitre Mendoza.
Rodríguez realizó la medición los días 17 y 18 y 24 y 25 de agosto. El muestreo alcanzó a 1.581 personas bajo el sistema "domiciliario presencial", que es más preciso que el telefónico. El encuestador se basa en 49 estratificaciones de la población, así mide solo aquellos circuitos electorales que marcaron el promedio de votos de cada departamento en las elecciones pasadas.
Por otro lado, Rodríguez se caracteriza por centrar sus análisis en 8 departamentos que cubren el 80% del electorado mendocino. Estos son: Capital, Las Heras, Guaymallén, Godoy Cruz, Luján, Maipú, San Martín y San Rafael.
Los indecisos vuelven a jugar un rol importante, con un 18,1% que no se inclina por ningún candidato, según las proyecciones de Rodríguez, Suarez podría lograr el 49% de los votos. Esto se explica mediante 2 factores: la hipótesis de que las personas aplican cierta lógica para responder encuestas, aun cuando no esclarecen su voto y la imagen positiva de la gestión de Cornejo en educación, seguridad, justicia y salud.
Rodríguez pregunto a los electores si están de acuerdo con "el candidato que propone continuar con los cambios" o "los candidatos que proponen volver a lo de antes". Entre ellos, un 65 y un 74% se manifestaron a favor de los cambios.
Sin embargo, existe otro factor que podría girar la elección: el efecto F-F que beneficiaria a Fernández Sagasti, quien incluso podría llegar al 35% de los votos. Al mismo tiempo, de cumplirse el fenómeno, Suarez se vería perjudicado por Mauricio Macri y su caudal se reduciría a un 45%.