“Estoy podrido de hacerme cargo de las cagadas del gobernador”, dijo el intendente de Esquel, Sergio Ongarato.
La frase fue pronunciada después de una discusión que tuvo en la puerta de esa municipalidad cordillerana de Chubut con trabajadores de la salud que pedían un juicio político al gobernador Mariano Arcioni por la crisis política y económica que vive la provincia.
Lo que era una conversación moderada fue subiendo de tono y el arquitecto Ongarato (que fue reelecto y es de Cambiemos) se molestó por la forma en que le pedían información de una reunión que había mantenido con Arcioni. “Si el tema es una agresión hacia mí, señores no por favor”, les dijo.
Además, agregó que los intendentes se tienen que hacer cargo muchas veces del “desmanejo que hay a otros niveles”, y “damos la cara”.
El gobierno, a cargo del peronista Mariano Arcioni a partir la muerte de Mario Das Neves, acaecida en 2017, está sumamente endeudado en dólares y hace malabares para pagarles a docentes y empleados públicos.
“El mes pasado el salario se difirió, se terminó cobrando a fin de mes. Este mes se paga fraccionado, hasta 30 mil pesos”, dijo en una entrevista radial Sonia Alesso, de CTERA. Esa cifra, en la Patagonia, es por demás escasa: “un alquiler cuesta 20 mil pesos, el costo de los alimentos y de los servicios es el más alto del país. Hay una situación de mucho malestar, a pesar de que es una provincia tranquila”, agregó la gremialista.
El presupuesto total de la Provincia asciende a 61 mil millones de pesos. En la ley se fijaron los pagos la deuda pública en casi 3.600 millones, pero las sucesivas disparadas del dólar corrieron el arco una y otra vez. De hecho un informe del Ministerio de Hacienda de la Nación calcula que entre pagos de intereses y amortización del capital, Chubut debería pagar casi 11 mil millones este año, 10.500 en 2020 y más de 13 mil millones en 2021.