Además, luego habrá que esperar a que defina su preferencia la ex gobernadora María Eugenia Vidal.
El peronismo No K le dice a Pichetto que es es mejor que sus esfuerzos los aporte a las primarias abiertas que preparan, con el acompañamiento de Juan Manuel Urtubey, Graciela Camaño, Carlos Moreno y Florencio Randazzo, entre otros,
La idea es abrir todo lo posible la oferta para estimular el contraste con el stalinismo que le achacan al peronismo K, para generar impacto en la opinión pública y lograr más participación.
En sus diálogos, el peronismo No K inclusive ha explicado sus intenciones al precandidato a diputado nacional JxC en Entre Ríos, Rogelio Frigerio; y a sus amigos, Emilio Monzó y Nicolás Massot.
Al menos, por ahora, el peronismo No K puede festejar que su esfuerzo no pasa desapercibido al Instituto Patria. Horacio Verbitsky escribió en El Cohete a la Luna:
"Como un eco a lo que CFK dijo sobre las manipulaciones típicas de años electorales, reaparecieron Florencio Randazzo y Guillermo Moreno, para comunicar su voluntad de restarle votos al Frente de Todos. Ambos se declaran contra la polarización entre macrismo y kirchnerismo pero sus ataques se concentran en el Presidente y la Vice. El macrismo se ilusiona con que se replique, en contra del gobierno, la molestia que significan para sus propias fuerzas José Espert y Javier Milei. El 5% que Randazzo obtuvo en 2017, bastó para que el larguirucho Esteban Bullrich prevaleciera sobre CFK, pero ella se consolidó como la fuerza hegemónica en el peronismo. Ahora, sin la asesoría de Alberto Fernández ni los recursos del Movimiento Evita, que lo sostuvieron entonces y que intentaron rescatarlo de su propio ego en 2019, propiciando un acuerdo con Cristina, es improbable que Randazzo llegue al porcentaje de hace cuatro años. Y en sus excursiones electorales, Moreno nunca pasó del 1%. Pasión de minorías. (...)".