Si bien no se puede hablar de rebrote ni mucho menos, el escenario positivo de las últimas semanas parece modificarse lentamente y eso fue percibido por los funcionarios, que afirmaron que la curva se estabilizó "en los últimos 7 a 10 días", con tendencia al alza tal como vienen mostrando los reportes más recientes.
Para dar cuenta de este punto, en los últimos cinco días la Ciudad sumó 1.895 casos, con un promedio de 379 contagios diarios, consigna el portal El Cronista. En la semana precedente, en la misma cantidad de días había registrado 1.328, lo que da cuenta de un aumento del 42%.
Respecto a los números en Provincia, registró 8.095 positivos, un aumento del 26% respecto a la semana anterior (6.392), da cuenta el mencionado portal.
De todos modos, González García comentó que la situación en Argentina difiere de la que se vive en países limítrofes, en los que la cantidad de casos "está ascendiendo" y no relacionó este panorama con el comienzo de una segunda ola de la enfermedad, tal como está ocurriendo en Europa, por ejemplo.
Asimismo, el titular de la cartera de Salud informó que el sistema sanitario "no está saturado", que el Consejo Federal de Salud acordó incrementar los testeos pero planteó que, aún así, es necesario aumentar "los cuidados" de cara a las fiestas, porque "sigue habiendo circulación comunitaria en el país" y "la llegada de la vacuna no cambiará esa realidad a mediano plazo".
Más allá de estos dichos, González García alertó de que la conducta se ha flexibilizado: “Se ha dejado de usar barbijo, se ha dejado de respetar la distancia, y se hacen reuniones sociales. Pero en la Argentina sigue habiendo circulación comunitaria. Por eso, si aumentamos la circulación, se incrementará la cantidad de argentinos que estén en situación de riesgo”.
Ahora bien, para muchos pueden resultar contradictorios estos dichos del ministro cuando en los últimos días desde el Gobierno nacional no se ha hecho más que propiciar escenarios para encuentros masivos: con el ingreso del proyecto de despenalización del aborto recientemente al Congreso, dio luz verde a distintas movilizaciones a favor del mismo y, semanas antes, permitió una multitudinaria despedida a Diego Armando Maradona en la Casa Rosada, que terminó en caos y propició la propagación a gran escala del virus.
Si bien García, al igual que Quiroz y Gollán, negó que la meseta de casos haya sido provocada por manifestaciones masivas como el funeral del astro futbolístico, desde el Control de Infecciones y Epidemiología (CODEINEP) advirtieron que dicho acto puede tener que ver con el aumento de casos de COVID-19 en el AMBA.
En diálogo con El Intransigente, la directora del organismo, Stella Maimone, señaló que "es probable que tenga incidencia en el aumento de contagios porque se convocó a que la gente vaya y si bien se entraba con barbijo y distanciamiento, se armaban grupos que estaban al aire libre y muchos no utilizaban barbijos, la gente grita, canta. En ese velorio no había gente de la Ciudad de Buenos Aires solamente, sino que vino gente de varios lugares, acá abrieron la posibilidad de viajar a otras provincias, hubo un fin de semana largo, o sea que toda esta apertura puede tener que ver”.
En cuanto a las fiestas multitudinarias y clandestinas hay que decir que se encuentran en pleno auge y sin duda es un factor que contribuye al aumento de casos. Para "desactivar" estos tipos de encuentros, desde el Gobierno bonaerense ya adelantaron que autorizarán las fiestas al aire libre de hasta 200 personas "con protocolos, distanciamiento y 30% del aforo del espacio permitido". Lo confirmó el propio Bianco.
"Esta es una posibilidad para que los jóvenes puedan disfrutar actividades al aire libre y evitar fiestas masivas ilegales de 2.000 personas, sin controles, ni cuidados. Estamos dándole a la situación una salida racional", planteó.
Fuentes de la Gobernación especificaron a la agencia de noticias Télam que el control del cumplimiento de los protocolos, de los horarios de apertura y cierre será responsabilidad de cada intendente.