Se vislumbró un esbozo de cambio de actitud cuando la incorporación reflotó al peronismo dentro del exCambiemos. Dicen que en el almuerzo en 'Los Platitos', Monzó fue de los más entusiastas a la hora de entonar la marcha peronista.
Sin embargo, su acotada influencia en el armado de las listas y la réplica que obtuvo por parte de Jorge Macri, hombre fuerte de la campaña de María Eugenia Vidal, lo habrían devuelto al plan original: un destino en la embajada en Madrid o, si no, en el sector privado, en una consultora, según trascendió.
En medio de ese clima de malhumor, Monzó tuvo este miércoles un gesto que, para quienes saben leer a la política, difícilmente pase desapercibido. En la sesión de la Cámara Baja, le dedicó unos minutos a felicitar a los diputados peronistas que recientemente ganaron elecciones.
Monzó, en nombre de la "presidencia" del cuerpo, felicitó a Luis Ziliotto, gobernador electo de La Pampa; a Alejandra Rodenas, vicegobernadora de Santa Fe; a María Emilia Soria, intendente electa de General Roca (Río Negro); y a Martín Pérez, intendente electo de Río Grande (Tierra del Fuego).
Algunos testigos aseguran que la cortesía causó cierto malestar en la bancada oficialista, que acompañó con tibios aplausos el fervor de los diputados peronistas, alineados en su mayoría al proyecto del binomio Alberto Fernández-Cristina Fernández.
No habrían sido pocos los que interpretaron que se trató más de una picardía con destino a Mauricio Macri.