Y en ese contexto, la designación de jueces fue un punto de inflexión entre el kirchnerismo y el peronismo, y el malestar entre los espacios políticos se sintió fuertemente por los pasillos del Congreso nacional. Incluso, el pasado 22 de mayo, cuando Cambiemos intentó aprobar 66 pliegos respecto al nombramiento de jueces, el kirchnerismo dejó sus bancas vacías antes de la votación para dejar la sesión sin quórum.
Pero este miércoles 17/07, y pese a la negativa de Cristina Kirchner, el oficialismo logró destrabar 11 nombramientos de jueces nacionales y tres de defensores públicos.
Fue en la sesión ordinaria de hoy, en la que el Senado avaló las designaciones por 42 votos a favor, ninguno en contra y 2 abstenciones -de Magdalena Odarda (Río Negro) y Fernando “Pino” Solanas-. Seguidamente, se aprobaron ascensos militares y de funcionarios de la Cancillería.
Quién logró acordar con los peronistas para que la sesión se realizara sin sobresaltos, fue el macrista Ernesto Martínez, vicepresidente de la Comisión de Acuerdos, que negoció con sus pares del PJ la lista de 14 magistrados.
El kirchnerismo hizo lo suyo, y dejó sus bancas vacías antes de la votación para intentar dejar la sesión sin quórum, pero no lograron su objetivo.
"El Gobierno tiene el sólo objetivo de asegurarse la designación de un número inédito de magistrados antes de retirarse. ¡No digan que hay acuerdo antes de pasar por el recinto! ¡No hay acuerdo! ¡Por eso no se aprueban!", protestó Marcelo Fuentes, jefe del bloque del FpV-PJ.
Sobre los nombramientos, se conoció que el oficialismo armó la lista con jueces civiles y laborales y defensores, la mayoría de Capital Federal, pero también de Misiones, Mendoza, La Rioja y uno de La Plata, provincia de Buenos Aires.
Luego de la sesión, quedaron entonces más de 50 pliegos con dictamen que esperan ser tratados en el recinto y otra veintena que ni siquiera pasaron el filtro de la Comisión de Acuerdos, presidida por el salteño Rodolfo Urtubey, ausente en la sesión, que se completó con muchas leyes consensuadas por todas las fuerzas políticas.
Además, hoy fue primera sesión en el Senado sin su histórico jefe, Miguel Ángel Pichetto, que dejó su banca vacía para convertirse en el compañero de fórmula de Mauricio Macri. La conducción quedó a cargo de su nuevo jefe, el cordobés Carlos Caserio.