En esa línea, sostuvo: “La primera, fue la que envié al Congreso siendo Presidenta de la Nación en el año 2013 y que, votada por el Parlamento, fue dejada sin efecto por el propio Poder Judicial al afectar sus privilegios”.
Y continuó: “La segunda, fue una reforma realizada de facto, sin ley y contra la Constitución. La realizó Mauricio Macri a partir del año 2015, cuando asumió la Presidencia de la Nación. Una reforma de facto operativizada únicamente sobre la justicia Federal Penal de la Capital Federal, más concretamente sobre los tribunales de Comodoro Py, y con el oscuro objetivo de perseguir y encarcelar opositores políticos y empresarios”.
En el texto, CFK aseguró que esa reforma llevada a cabo por Macri tuvo “cuatro ejes fundamentales”: “Creó e impuso una mesa judicial en la órbita del Poder Ejecutivo integrada por funcionarios y abogados del poder cuya función era digitar causas judiciales contra opositores en Comodoro Py”; “incorporó la llamada ‘Doctrina Irurzun’ por la cual se utilizaba el instituto de la prisión preventiva para aplicarla a los opositores, privándolos de su libertad en forma ilegal”; “comenzó a trasladar jueces a juzgados y tribunales para los cuales no habían sido designados, sumándole además el incumplimiento de los requisitos que fija la Constitución para la designación de los jueces”; y “convirtió a la AFI en el órgano directriz de la cuestión judicial a través del manejo de los agentes orgánicos e inorgánicos en la creación de causas, espionaje y seguimiento de opositores”.
“Sinceramente creo que el país todavía se debe una verdadera reforma judicial que no es la que vamos a debatir este jueves. Sin embargo, la primera actitud que debe tener la totalidad del sistema político argentino, cualquiera sea su postura ideológica y partidaria, es aceptar que cualquier diferencia, no sólo respecto de la organización del Poder Judicial o de la necesidad de su reforma, sino de cualquier otra cuestión sobre la que no haya acuerdo, tiene un solo lugar de discusión y resolución: el Congreso de la Nación”, resaltó.
En ese sentido, concluyó: “He sido dos veces Presidenta de la República Argentina por el voto popular. Todas y cada una de las políticas sostenidas durante nuestros gobiernos fueron enviadas y resueltas por el Congreso, inclusive aquellas que no requerían de su intervención de acuerdo a la Constitución y a la normativa legal vigente. En tiempos de asonadas mediáticas y políticos apocalípticos, es muy bueno recordarlo”.
Este embate de Cristina Kirchner contra Macri se da luego de los cruces que el ex mandatario y Alberto Fernández mantuvieron en días pasados.
Vale recordar que Alberto F. contó en una entrevista que “al día siguiente que dicté la cuarentena, él (por Mauricio Macri) me llamó y lo que me recomendó es que no hagamos cuarentena, que dejemos a toda la gente en la calle que murieran los que tengan que morirse. Él cree eso y actúa en consecuencia. Gracias a Dios estoy muy lejos de eso. Para mí la política es cuidar a la gente, la salud de la gente, preservar el trabajo”.
Horas después, y desde Suiza, Macri publicó una carta abierta, titulada "El valor de la palabra presidencial". En dicho texto, el ex presidente aseguró que "es falsa la versión que el Presidente ha dado sobre nuestra conversación. De ninguna manera dije las cosas que ha relatado en estos días".
Este martes, durante un acto en Olivos, Alberto retomó el tema y, sin nombrarlo, disparó contra el ex presidente: "La palabra empeñada es muy importante y no mentir en política es muy importante. Tengo la tranquilidad de decir que digo en público lo que digo en privado, en cada reunión privada", dijo el jefe de Estado.