La empresa sociedad del Estado depende exclusivamente del Ministerio de Transporte de la Nación, donde Caserio colocaría a la brevedad como secretario a Rodrigo Rufeil, otro de los “encantados” que se sumó a las filas del Frente de Todos proveniente de Hacemos por Córdoba. Otro ejemplo de un “transformado” por Caserio es el de Martín Gill, uno de los hombres que mayor proyección tenía en Hacemos por Córdoba, partido por el cual se convirtió en intendente de Villa María, y que hoy es secretario de Obras Públicas de la Nación.
También cabe mencionar el paso de Walter Saieg como secretario de transporte. El legislador cordobés debió renunciar rápidamente y que tuvo que retomar su banca en Córdoba, aunque llegó a Nación por el mismo medio: Carlos Caserio.
Todos estos traspasos se dan en el marco de un plan de acción de Caserio coordinado con la Casa Rosada. El desembarco de Alberto Fernández en Córdoba se ha dilatado mucho más de lo esperado ya que la fuerza kirchnerista no cuenta con el peso suficiente en una provincia naturalmente opositora.
Justamente, lo que el senador está desarrollando es un “engrose” de filas para tener mayor apoyo político de cara al futuro, y poder prescindir del apoyo del peronismo local, que hoy se encuentra lejos de la Rosada. De esta última idea es autor el propio Caserio, quien al contrario de Alberto Fernández, no quiere “saber nada” con acordar con Juan Schiaretti y su espacio, a pesar de que eso es hoy una necesidad para el proyecto K.
Pero además de llevar a referentes al ámbito nacional, Caserio también mantiene reuniones constantes con diferentes dirigentes de la escena provincial en busca de soporte. El senador tuvo acercamientos recientes con la concejal Olga Riutort y el dirigente del gremio docente de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba, Juan Monserrat.
Es así, que el armado político del Frente de Todos continúa. y el camino de ruptura con Hacemos por Córdoba es cada vez más marcado, ya que la apuesta política de Fernández parece estar cada vez más alejada de un acuerdo de unidad con un Juan Schiaretti que ve cómo se van algunos actores que él mismo puso en escena.
Sin embargo, para el gobernador cordobés, todo concluye en un aprendizaje y una necesaria lejanía del Gobierno nacional rumbo a su exposición nacional y su intención de ser presidenciable de cara al 2023.