Sin embargo, esa negativa no obstaculizó la buena relación entre ambos ni la reunión, tras la cual Alberto aclaró que respeta la identidad de los legisladores y que no tiene ganas de “uniformar a nadie".
El precandidato presidencial ante los legisladores pidió “más federalismo". E ilustró: “Yo soy porteño, pero no puedo dejar de ver que en la Ciudad de Buenos Aires se gasta en plazas el presupuesto de salud de La Matanza".
Los senadores presentes ratificaron el apoyo a su candidatura presidencial, con referencias negativas al Gobierno de Macri y pocas alusiones a Cristina. La principal fueron de la catamarqueña Inés Blass y de los pampeanos Daniel Lovera y Norma Durango.
Sólo hubo cuatro ausentes, los que apoyan la candidatura de Roberto Lavagna: Rodolfo Urtubey y Dalmacio Mera, hermano y primo del gobernador de Salta, el chaqueño Eduardo Aguilar y el entrerriano Pedro Guastavino.
Alberto Fernández estuvo con Blas, Lovera, Durango, los fueguinos Julio Catalán Magni y José Ojeda, los formoseños Teresa González y José Mayans, el jujeño Guillermo Snopek, la entrerriana Sigrid Kunath y los sanjuaninos Rubén Uñac y Cristina López Valverde.
Tras el anuncio de su gira en Córdoba, en esa provincia el schiarettismo se puso en guardia.
Según da cuenta el diario Alfil, unos 60 intendentes peronistas fueron recibidos ayer (3/7) en el Panal por el ministro de Gobierno, Carlos Massei, y los primeros candidatos a diputados de la lista de Hacemos por Córdoba.
Allí, los jefes comunales plantearon su incomodidad respecto a la boleta corta y recibieron claras instrucciones sobre cómo esperan desde el Panal que se muevan rumbo el 11 de agosto, sobre todo, en el tramo presidencial.
Una de las instrucciones bajadas en ese cónclave a los jefes comunales fueron evitar fotos con Alberto F. Además, se les pidió trabajar por la boleta corta como prioridad absoluta y se los cargó con la responsabilidad plena del trabajo territorial.