CFK logró mover todas las fichas a su favor y es así como en el Congreso Nacional, donde jurarán mañana, tendrá el poder absoluto. En el Senado logró la unidad peronista, eligió ella al jefe de bloque y ya se reunió con todos los senadores antes de la transición.
Lo mismo hizo en la cámara baja, con el nombramiento de Máximo Kirchner como jefe del bloque peronista/kirchnerista. Con esa jugada no solo se asegura el poder absoluto, sino que deja con un poder muy acotado al líder del Frente Renovador, Sergio Massa.
Así las cosas, la estrategia de CFK por supuesto que no fue improvisada, y lo que busca es tener mayor control en algunas comisiones, la más importante por supuesto la Presupuesto y Hacienda (de ambas cámaras).
¿Por qué? Porque la vicepresidente electa quiere cuidar por sobre todo, la provincia de Buenos Aires, que es donde ella concentra todo su poder electoral. Además, desde el albertismo aseguran que "CFK tienen un gran favoritismo por Axel Kicillof, por lo cual lo va a beneficiar sin dudas en todo lo que esté a su alcance". Eso sin dudas será un tema de negociación entre el binomio Fernández, ya que Alberto sueña con un país de "mayor igualdad y más federalista".
Incluso CFK ya la habría advertido al presidente electo que el presupuesto que introduzcan en el Congreso en los próximos días, tiene que ser "examinado y revisado letra por letra, punto por punto", agregan.
La inquietud desde los peronistas/albertistas sucede también porque las relaciones entre el Poder Ejecutivo y las provincias quedaron en manos de La Cámpora, con la cara de Eduardo de Pedro. El exdiputado y ahora ministro del Interior, no responde a Alberto, sino a CFK.
Lo que temen entonces los albertistas es que, aunque el presidente de Argentina desde este 10/12 obtendrá las mayorías necesarias en cada sesión para poder Gobernar, tenga la limitación de que la última palabra finalmente quede en manos de CFK, que además, tiene amplio respaldo político dentro del Congreso. Incluso, algunos se lamentan y dicen que "ella hoy día es la que lamentablemente lidera el peronismo", agregan, aunque insisten que es algo circunstancial porque los más veteranos afirman que "kirchnerismo no es peronismo, no somos lo mismo", advierten.
Por su parte, aseguran que Alberto Fernández está confiado, y aunque es consciente del liderazgo de Cristina admiten que tiene muy en claro sus capacidades para gobernar, además, se caracteriza por ser dialoguista y buen negociador, cosa que aplicará sin dudas con su compañera de fórmula de cara a un nuevo período presidencial 2019-2023.