Entre esos sindicalistas la posibilidad del portuario como jefe de una nueva CGT cuenta con un guiño favorable. La tesis es que la continuidad de Antonio Caló es inviable, y que tampoco aceptarían integrarse a una central cuya cabeza fuese nuevamente Moyano. Al metalúrgico le achacan una gestión pendular que no pudo hacer pie frente a Cristina Fernández, ni para recoger los frutos de su alianza estratégica ni para presionar con éxito al Gobierno.
En el plano gremial, Caló debió conformarse con los decretos resueltos a solas por la mandataria que eximieron del pago de Ganancias los últimos dos aguinaldos, pero que no modificaron las escalas del tributo ni ajustaron el mínimo no imponible a valores cercanos a las paritarias. Tampoco la CGT obtuvo respuestas en las demandas por asignaciones familiares, y en cuanto a las obras sociales hasta ahora consiguió más promesas que fondos.
No le fue mejor en la política: la inclusión en la lista del Frente para la Victoria del único candidato de extracción sindical con chances de ingresar al Congreso nacional, Oscar Romero, tuvo más que ver con el vínculo de su gremio, (mecánicos de SMATA) con el Gobierno que con una gestión del propio Caló.
Y en cuanto a Moyano, para los "gordos" de los grandes gremios de servicios (Lescano, Armando Cavalieri, de Comercio y Carlos West Ocampo, de Sanidad) la relación no tiene vuelta atrás, luego de años de destrato mutuo y desconfianza constante. Tampoco podrían aceptar una CGT liderada por el camionero sus exaliados, encabezados por el taxista Omar Viviani, ni los "independientes" Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), que apuestan a mantener su alianza con el Gobierno hasta 2015, más allá del resultado electoral de octubre.
La posibilidad de Schmid o de otros candidatos a la cabeza de una nueva CGT no será ventilada hasta pasado el comicio legislativo, pero ya comenzó a circular en los encuentros reservados entre sindicalistas. El propio portuario quedó a cargo, a pedido de Moyano, de negociar con Omar Maturano (maquinistas, La Fraternidad) y Roberto Fernández (colectiveros, UTA) su segura participación en una próxima medida de fuerza sindical contra el Impuesto a las Ganancias.