El descontento en Necochea para con el kirchnerismo, sobre todo luego de la destitución del intendente K, Horacio Tellechea, y las denuncias de negocios turbios contra el operador Roberto Porcaro, es patente de cara a las próximas PASO.
"La ampliación de la escollera sur del puerto Quequén fue inaugurada ayer con un acto en el que estuvieron presentes Cristina de Kirchner, el ministro de Planificación Federal e Inversiones, Julio De Vido, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, algunos ministros provinciales y autoridades locales.
La obra fue concluída hace meses, durante el gobierno de Néstor Kirchner, sin embargo no podía faltar la oportunidad para que la flamante mandataria recibiera una nueva dosis de clamor popular.
En plena temporada veraniega, el lugar escogido fue la Rambla Municipal, punto neurálgico del centro turístico necochense, frente al mar. El acto fue realizado a unos 3 kilómetros del emplazamiento de la obra por razones que entienden más al procelitismo que a la gestión: la entrada de la escollera carecía del espacio necesario para montar el escenario y el resto de las locaciones sugeridas se encontraban lejos de la atención de los turistas.
Esperando atraer a una buena concurrencia local y (sobre todo) turística, el acto se anunció para las 19 horas, horario en que la mayoría de la gente vuelve de la playa a sus alojamientos.
Un operativo de más de 300 efectivos policiales (entre guardias municipales, Policía Federal, Gendarmería, policía montada y hasta brigadas anti explosivos) turbaron la calma de la tranquila ciudad balnearia con movimientos dignos de la visita de algún dignatario extranjero.
"¿Qué? ¿También viene Bush?", se oía bromear a algunos partidarios camioneros dispuestos en las inmediaciones del escenario oficial. El despliegue de seguridad fue imponente, aún cuando la concurrencia no lo ameritaba.
Un espacio aparte merece la mención de una nueva crisis de seguridad que azota la ciudad, por la cual los vecinos organizan escuadras para alertar sobre presencias extrañas en el barrio, debido a la ola de robos desencadenada esta temporada. Seguramente la mandataria, alertada por esta situación, decidió tomar recaudos para no sufrir en carne propia lo que los vecinos necochenses sufren a diario.
Presentes en el acto estuvieron, además, los padres de Alfredo Marcenac, el joven necochense asesinado por el llamado "tirador de Belgrano" en julio del 2006, así también como otros padres de víctimas de la inseguridad que esperaban, a pesar de la negativa de la presidenta de no realizar reuniones, encontrarse con la mandataria para llevarle sus reclamos de justicia a un gobierno que se dice pro derechos humanos.
Así y todo, la intervención policial no fue necesaria más que para el corte vehicular de practicamente toda la avenida costera, la puesta del vallado y la organización del tránsito.
Pasadas las 19:30 horas, un locutor salió a arengar a la concurrencia dada la demora de la mandataria. Cansados de esperar (agrupaciones partidarias esperaban desde hacía varias horas en el lugar), los concurrentes comenzaron una rechifla que sólo fue aquietada cuando Gerónimo "Momo" Venegas, pope del sindicato de los estibadores rurales y trabajadores portuarios, pidió alos "compañeros" que tuvieran paciencia y bajaran las pancartas para que las cámaras de televisión tomaran mejor el escenario.
Apenas pasadas las 20 horas, una hora más tarde de lo estipulado, y luego de un ir y venir del helicóptero oficial (desde el cual Cristina de Kirchner junto a Daniel Scioli, y el intendente del partido de Necochea, Daniel Molina, observaron el acabado de las obras), el acto dió inicio con el discurso del intendente local.
A los chiflidos iniciales al discurso de Molina sólo los acalló una cosa: el agradecimiento a Gerónimo Venegas, titular de UATRE (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), que mereció una ovación como cada vez que su nombre era pronunciado por los altavoces. Evidentemente, buena parte de la concurrencia, que no llegó a llenar la rambla municipal, venía de parte del reconocido "Momo".
Días atrás, durante la reunión en Casa Rosada entre Cristina de Kirchner y sindicalistas, el jefe de los estibadores reclamó una mayor participación dentro de la nueva organización del PJ que está planteando el oficialismo. En esa oportunidad, la flamante mandataria esquivó una definición y le pasó la pelota a su esposo, Néstor Kirchner, cuando aseguró: "Le voy a transmitir a Kirchner ese reclamo pejotista".
Camioneros, estibadores, miembros de las 62 organizaciones llegados de distritos vecinos y administrativos del sindicato en vacaciones (el UATRE dispone de campings y hoteles en toda la ciudad) se hicieron presentes en el acto recordándole a Cristina de Kirchner que las bases de su partido son escenciales si quiere, como mínimo, tener algo de apoyo en los actos proselitistas (aún cuando no esté en campaña) en el interior del país.
De este modo, y aunque durante su discurso Cristina de Kirchner recordó una vez más que hay que olvidar la dicotomía "campo-industria", la presidente recibió una lección por parte del sindicalismo más arraigado en el PJ, un barco que Néstor Kirchner está tratando de pilotear en el mar picado de las internas peronistas".