En el debate quien recibió más cachetazos de sus tres rivales electorales fue Martín Lousteau por su paso por el gobierno del kirchnerismo como ex Ministro de Economía y por la resolución 125 de retenciones al campo.
"Hiciste un daño terrible con la 125 y quiere que expliques, no quiero que te vayas, ya sabías que Moreno estaba en el gobierno", afirmó Carrió en un tono moderado, al tiempo que Gil Lavedra asintió y admitió que "la 125 fue un desprecio al Congreso".
Lousteau, le respondió a Gil Lavedra cuando le recordó que su compañera de lista, Victoria Donda, votó favorablemente la 125 en el Congreso.
"Pino también lo votó en el Congreso", gritó Donda desde las gradas, desde donde también presenciaron el debate candidatos y asesores de las cuatro listas, que participaban a viva voz y con aplausos ante cada una de las intervenciones. La participación de las tribunas era tal, que los periodistas tuvieron que pedir silencio para poder seguir escuchando a los candidatos.
Probablemente, el candidato que menos brilló fue el radical Leandro Illia, que equivocado, recurría a considerar que el espacio era radical.
Los constantes dardos entre Elisa Carrió y Gil Lavedra fueron evidentes, ya que el diputado nacional le consultó porque se retiró del espacio de la Unión Cívica Radical. Al respecto Carrió afirmó que se fue por “corruptos como Enrique Nosiglia y Jesús Rodríguez”, amigos del legislador.
Carrió agregó "Nunca he aceptado un cargo, me gusta la batalla, él (por Gil Lavedra) es un blando, yo soy dura porque frente a la prepotencia de un violador hay que ser duro porque te llevan puesto", lanzó la dirigente de la Coalición Cívica y le reprochó que la UCR concurrió a la ronda de diálogo político con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, en el 2009.
"En 2009 habíamos ganado con el Acuerdo Cívico y Social y fueron con ¿cómo se llama, cómo? Randazzo. Entregaron la victoria", aseveró y agregó que era "dura" con el "Frente para la Victoria" y "contra los prepotentes y ladrones".
En respuesta, Gil Lavedra remarcó que "no hay que confundir blandura con diálogo".
Respecto a los proyectos los cuatro pre candidatos reconocieron la necesidad que existe de bajar los impuestos.
Gil Lavedra expuso su proyecto sobre impuestos a los alimentos “Creemos que hay que presentar menos impuestos como el IVA en los productos alimentarios” dijo de ser re elegido para llegar al Congreso de la Nación.
Sin embargo, ninguno de los candidatos habló de cuál sería su proyecto para disminuir el gasto público.
Martín Lousteau, hizo hincapié en la necesidad de Estado eficiente y ágil en materia económica.
Los otros, tanto Illia, Carrió y Gil Lavedra pusieron el foco en que el Estado no puede ser corrupto.
Frente a la propuesta de Illia, de una YPF estatal, Carrió le refutó, proponiendo un modelo parecido al de Nueva Zelanda, de capital mixto. Illia, también propuso un plan nacional de planificación económica federal.
Martín Lousteau habló de la necesidad de recrear el modelo de Estado, porque de lo contrario la corrupción inunda todo. “El estado con recursos pero administrado con corrupción, la energía es precaria. No se mejoró en cantidad igualdad y equidad en educación ni en salud” dijo el pre candidato que comparte fórmula con Rodolfo Terragno.
Para finalizar el debate Elisa Carrió dijo apostar al 2015 y declaró su interés en que "éste es el modelo para elegir presidente dentro de dos años" dentro del espacio y cerró su discurso mirando a las cámaras con un pedido "Pónganse una mano en el corazón, con todo el lío que hago, ¿quién los va a defender mejor?".
Gil Lavedra recomendó que se vote la lista Juntos "para terminar con la prepotencia del poder"; Illia hizo eje en su "conducta de vida" para captar a los votantes; y Lousteau pidió el voto "para Unen", y sugirió la posibilidad de cortar boleta porque para las elecciones del 11/08 "se eligen candidatos" finalizó.
De esta manera, uno de los debates más importantes para Capital Federal se realizó con disensos y puntos de vistas diferentes, pero con mucha riqueza política, enalteciendo el valor de no tener el miedo a la discusión política.