El programa de la Gendarmería, cuyos alcances están siendo investigados por la Justicia, habría sido utilizado para espiar a gremialistas y militantes de izquierda.
Desde ese sector llovieron las críticas a las palabras de la Presidente. "Cristina miente escandalosamente con respecto al Proyecto X afirmando que es un invento, pasando por encima de una investigación judicial iniciada a partir de nuestra denuncia donde se demostró que Gendarmería Nacional espía e infiltra ilegalmente a las organizaciones populares para armarles causas penales a los luchadores sociales, como a los miembros de la comisión interna de Kraft", afirmó Miryam Bregman, abogada del PTS y candidata a diputada nacional por el Frente de Izquierda.
Por su parte, el legislador y candidato a senador porteño por Nueva Izquierda Alejandro Bodart, señaló. “Nos indigna el espionaje norteamericano, pero a la hora de poner el voto hay que recordar que acá tuvimos Proyecto X del gobierno de Cristina Kirchner y escuchas ilegales del gobierno de Mauricio Macri. La repudiable práctica de espiar a los luchadores y los opositores no es privativa del imperialismo.”
En tanto, Néstor Pitrola, candidato a diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires, dijo: "La presidenta dijo sentir frío en la espalda por el espionaje yanqui contra América Latina pero no sintió lo mismo para armar el Proyecto X, para votar la ley antiterrorista con libreto de la CIA o para nombrar a un Comandante del Ejército del Batallón 601, partícipe del Operativo Independencia".
De acuerdo a Garré la información de 'Proyecto X' se acopiaba a pedido de la Justicia y siempre de acuerdo con la ley. Pero los delegados sindicales de izquierda que denunciaron el caso sostienen lo contrario: dicen que se reunía información de gente que no figuraba en ninguna causa y que Gendarmería recurría a agentes infiltrados en las protestas sociales para obtener, de manera ilícita, información de sus líderes.