Según el abogado, las bolsas que llevaba Mangeri se movían y que el encargado le dijo que era un perro. "Contó que la bolsa se movia y que el portero le pegó con una maza", reveló Casorla.
Luego, al ingresar al predio del Ceamse en Colegiales, el taxista supuestamente firmó una planilla con sus datos, algo que incomodó a Mangeri. "¿Esto es necesario?", le habría reclamado el portero. El encargado acompañó las bolsas hasta el playón. Al respecto, Jorge Mancini, secretario gremial del Cemase, dijo que lo dicho por el taxista, "le parece inverosímil", ya "que no se puede tirar basura en el predio de manera particular".
"Si este muchacho llegara a fabular tendría que ser un ahijado de un investigador porque esta dando una gran precisión”, dijo el abogado. "Él sabe que si miente puede ir preso durante muchos años", agregó. Además, dijo que dos operarios recepcionaron las bolsas.
Casorla Yalet informó también que el vehículo ya está siendo analizado por la policía científica, al igual que el contenido de la aspiradora que utilizó para limpiar el taxi después de trasladar las bolsas. Resaltó que el taxista declaró por 12 horas y que fue cuestionado por más de 10 personas. "Dio un testimonio sin fisuras", insistió el abogado, que además aclaró que los dichos del taxista coinciden con la investigación de la fiscal, Paula Asaro.
Más temprano, Miguel Pierri, el abogado de Mangeri, minimizó el testimonio del taxista y dijo que en la madrugada apareció otro testigo "más importante", que tenía que ratificar sus dichos ante el juez.
Entre otros temas, se informó que la mujer que había brindado al juez un audio en el que se relataba una situación conflictiva entre Ángeles y sus padres y que luego fue desestimado como prueba, fue imputada por falso testimonio, en lo que constituye una causa paralela al caso de Ángeles.