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La cuestión del titulo de abogada de Cristina no es una polémica nueva.
En 2011 Martín García, por entonces presidente de la agencia estatal de noticias Telam, en un e cable informativo acerca del natalicio de Cristina Fernández, decía: " Aclaramos (que es abogada) porque nunca va a faltar el idiota que diga que no es abogada, casi tratando de establecer una analogía con el estafador Blumberg", publicó la agencia (ver notas relacionadas).
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“La irrupción de la dictadura militar convirtió en peligrosa la actividad militante, por lo cual la pareja se trasladó a la localidad de Río Gallegos (Santa Cruz). Muchos de sus compañeros de militancia resultaron asesinados o desaparecidos. Ya instalados en la Patagonia, ambos se dedicaron a ejercer la abogacía. Néstor estaba recibido y a ella le faltaban tres materias cuando viajó a la provincia, recibiéndose en 1979 (aclaramos porque nunca va a faltar el idiota que diga que no es abogada, casi tratando de establecer una analogía con el estafador Blumberg)”, decía ese cable.
En 2012, OPI Santa Cruz escribía en referencia a la frase “ exitosa abogada” que “la actividad profesional de la presidenta en Santa Cruz, junto a su marido, tuvo muchos altibajos y no fue ella, sino Kirchner, la clave del enorme acaparamiento de juicios por ejecución hipotecaria y prendaria, que constituyó una de las bases del primer enriquecimiento del matrimonio; el otro sobrevino con la política”.
“De acuerdo a nuestros registros y gracias a las personas que pudimos entrevistar, con gran acercamiento a la familia Kirchner en aquellos años, CFK se recibió de abogada en la Universidad de La Plata en 1979 (Mat 10.433.615) y se dedicó a “cosas menores”, prácticamente como auxiliar del estudio de abogados en la que estaban asociados Néstor Kirchner con el Dr Domingo Ortíz de Zárate (1984/85), quienes compartían un local en calle 25 de Mayo 166, propiedad que se encuentra al lado de la casa patagónica que conserva en Río Gallegos, la Ministra de Salud, Alicia Kirchner”.
“En el año 1983 el entonces funcionario Daniel Varizat, fue exonerado mediante un Decreto provincial, a raíz de un sumario por la utilización de combustible del Estado, para su movilidad personal y familiar. Allí se recuerda la primera actividad pública de Cristina Fernández como abogada, al hacerse cargo de la defensa en juicio de Varizat, hasta que el 17 de mayo de 1985, la Dra Fernández logra el primer triunfo significativo de su carrera, restituyéndole el cargo a Varizat, acto en el cual la Justicia anuló el decreto de exoneración, entendiendo que el uso del combustible que hizo Varizat, no había ocasionado perjuicio en la hacienda pública y lo devolvieron a la administración pública. Este caso fue contado por OPI, en un informe de video, bajo el título “La abogada del diablo”.
“En aquella oportunidad, Cristina Fernández cobró 60.000 pesos argentinos, por ejercer como Apoderada y los Dres Alfredo Díaz y Héctor Granero, como patrocinantes, cobraron 11.000 y 190.000 pesos argentinos, respectivamente”.