El fallo implica un revés para Cristina Fernández, quien intenta reemplazar dicho monumento por otro de Juana Azurduy. Pero significa una buena noticia para las comunidades italianas en el país y las ONGs como Basta de Demoler, que se oponían a que sacaran la obra, además de Mauricio Macri.
De esta forma, y al menos por ahora, el monumento seguirá a metros de la Casa Rosada a pesar de la intención del Gobierno de que sea trasladado a Mar del Plata.
El secretario presidencial Oscar Parrilli había reconocido que la decisión fue de la presidente Cristina Fernández, aunque también explicó que la escultura corría riesgo de “colapsar” por falta de mantenimiento. Ante esto, la Justicia dijo que se puede restaurar pero en su emplazamiento actual.