Esta mañana había sido su mano derecha, Alberto Pérez, quien había salido a contestar las críticas de Julián Domínguez, Juan Manuel Abal Medina y Aníbal Fernández, entre otros dirigentes kirchneristas.
"Nosotros somos calientes y efusivos para defender lo que hay que defender. Lo otro son peleas menores con dirigentes", declaró.
El jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, había dicho que "Scioli no pelea con le énfasis que nos gusta", y el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, dijo que "se es frío o se es calieente, pero a los tibios los vomita Dios".
Al hablar de Domínguez, Pérez señaló que "él no fue ni frío ni caliente para contestarme una nota que le mandé en el verano para rediscutir la renta financiera, algo para que la provincia esté mejor".
Más allá de los cruces, y en sintonía con el estilo no confrontativo de Scioli, Pérez adelantó que no participarán de debates "estériles" porque no sirven para solucionar los problemas de al gente. "El debate de fondo son otras cosas, donde vamos a tener la misma moderación y prudencia de siempre. Así concebimos la política y así lo concibe el 55% de la poblaciónque nos votó", sentenció.
Por su parte, Scioli manifestó que lo que realmente le preocupa y es su “mayor desvelo en las últimas semanas, es dar una respuesta a los 10 millones de padres por las consecuencias sociales que traía el conflicto docente”.
“No me enrosco en este tipo de discusiones”, añadió. “Con los ataques de estos dirigentes, voy a responder atacando los problemas reales de la gente”, dijo y afirmó: “En lugar de concentrarme en polemizar con un funcionario, yo pongo mi energía gestionar”.