Dicen que Di Tullio fue la más sorprendida por su elección para ocupar el sillón de Rossi. Aunque es su reemplazante natural, otros legisladores cuentan con más peso y trayectoria que ella.
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Pero también es un reemplazo provisorio en los papeles, aunque Rossi lo niegue. Di Tullio termina su mandato a fin de año, depende de Cristina para ser incluida en las listas de candidatos legislativos en un lugar expectante como para seguir en la Cámara baja. Y las encuestas no dan bien en Buenos Aires, distrito de la legisladora. De lograr la reelección en su banca (es diputada desde 2005) luego tiene que contar con la anuencia de sus pares para seguir en la presidencia del bloque.
Según fuentes del FpV será el’Cuervo’Larroque quien pueda ocupar el lugar de Di Tullio a futuro, o incluso Roberto Feletti, quien siempre suena para ir al Banco Central cuando Marcó del Pont tiene nuevos problemas.
En la gestión diaria nada cambiará. Di Tullio es tan obediente y ‘sicristinista’ como lo era Rossi. El ex presidente del bloque le deja como herencia a la diputada una bancada mayoritaria aunque algo ajustada con los números que deberá seguir de cerca, y poca influencia opositora ya que los canales habituales fueron cerrados hace tiempo y el kirchnerismo ‘impone’ a fuerza de los votos. Para los temas de quórum y manejo de las sesiones Di Tullio contará con la eficaz Teresa García, así solo tendrá que preocuparse por lidiar verbalmente con los opositores. Su oratoria no es muy conocida, pero sus pocas intervenciones están años luz de la prestancia de Rossi para “defender lo indefendible”, capacidad que la oposición le elogia por lo bajo.
Desde el bloque del PRO, en declaraciones off the récord a este medio, un reconocido legislador que suele lidiar con el FpV opina que el cambio de caras no implicará cambios “ratifica la línea dura kirchnerista, Juliana representa lo mismo que Agustín en el sentido de bajar línea”.
“Yo la veo como una ejecutora de las órdenes presidenciales” por otro lado destacó que “no hay más relación con la oposición, ya no hay más ni reuniones semanales de los secretarios parlamentarios”.
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Desde el Peronismo disidente otro legislador que supo presidir ese espacio considera que “ va a ser difícil reemplazar a Rossi” porque “ha sido un fuerte defensor del gobierno y Juliana tendrá que defender lo indefendible y aprender y desarrollarse mucho”.
“Las caras del FpV son cada vez peores”, agregó y estimó que “van a cerrar el Congreso, ahora tienen un quórum de 130, muy ajustado. Pero yo rogaba porque el nuevo presidente fuera Larroque, un barrabrava que en el debate pierden mal”.
Y agregó que Di Tullio tendrá por delante “el problema del quórum que es gravísimo porque hay mucho malestar interno, de todos modos creo que no cambiará la relación con la oposición, ella es una persona de diálogo no depende de ella ni de Julián Domínguez, sino de la Presidente y su actitud emocional”.