Además, la jefa de Estado aseguró que uno de los principales reclamos de su secretario de Justicia, Sergio Berni, es la actuación judicial cuando atrapan a los delincuentes. “Tenemos que darles garantías a los 40 millones de argentinos de que las leyes se tienen que cumplir", refirió.
Participaron del acto el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; su vice, Gabriel Mariotto; el intendente de Lomas, Martín Insaurralde; e intendentes y concejales de la región.
En otro segmento de su discurso, la Presidenta advirtió que las corporaciones "castigan con difamaciones" a los dirigentes que "tienen la valentía" de enfrentarlas. "Cuando tenés valentía y coraje para enfrentar a las corporaciones también las corporaciones te castigan todos los días con difamaciones; cuando no haces nada, no hablan de vos, al contrario", declaró.
La Presidenta señaló también que algunos dirigentes políticos cuentan con "protección mediática" y a ellos "nadie les dice nada".
Al respecto, recomendó “empezar a atar cabos y empezar a ver cuáles son las vinculaciones, por qué siempre se pega a un solo lado y no a otro".
"Es cierto también que determinados sectores cuentan con protecciones mediáticas porque parece ser que no tienen responsabilidad de nada. Cuando tenés valentía y coraje para enfrentar a las corporaciones, las corporaciones también te castigan con difamaciones todos los días", agregó la Presidente.
Cristina consideró que hay "dirigentes importantes de nuestro país a los que los medios corporativos nunca los tocan. Es un problema de intereses. Hay que empezar a atar cabos, saber por qué les pegan a unos y no a otros".
Fue una obvia indirecta al gobernador Daniel Scioli, a quien en la Casa Rosada consideran un protegido de Clarín y La Nación, y se afirma que el blindaje de Scioli contrasta con la crítica implacable a Cristina, un análisis demasiado ramplón que no analiza las causas de cada conducta pero que a la Presidente le permite martirizarse hacia adentro, y embestir una vez más contra Scioli. Muchísimo hizo la Casa Rosada para extender el conflicto docente bonaerense pero observa que no ha provocado la destrucción de Scioli como se esperaba.
Luego ella dijo: "Quiero ser sincera porque estoy un poco cansada, no de gobernar, sino de que algunos se hagan los idiotas o me tomen a mí por idiota, porque siempre actué de muy buena fe. Cuando hace unos días tuvimos la desgracia en la ciudad de La Plata, no se me ocurrió mirar para otro lado, como hacen otros que siempre se borran y dicen que todo está lindo y todo está bien",
En ese sentido, remarcó: "Cuando haya otro argentino que sufre voy a estar ahí sin especulaciones, sin mirar para otro lado.
Pese a que mí no me defiendan algunos dirigentes de mi espacio y de las cosas que dicen de mí y de mi compañero, miran para otro lado".
"Nada es más fácil que tener un millón de amigos, (pero) les pido un ejercicio de reflexión. Cómo sería tener a esos dirigentes defendiendo la renegociación de la deuda, discutiendo con el FMI o la ley de Medios. Olvídenlo. Gobernar para el pueblo no es fácil, no es gratis, siempre que gobernás para el pueblo, vienen las peores difamaciones, ataques, mentiras", añadió.
Cristina llamó a "cuidarse de esos (dirigentes) a los que parece ser que nada les llega ni los toca, hay que tener mucho coraje para enfrentar los intereses" porque "muchas veces no cae simpático lo que decís, no fue simpático en Mar del Plata decirle que no al ALCA, o cancelar la deuda con el FMI ni recuperar las AFJP".
"Siempre vamos a tener este compromiso. Conmigo cero especulaciones, que nadie piense que voy a mirar qué queda bien o mal, voy a hacer lo que tenga que hacer en nombre del pueblo", concluyó.
La Presidenta estuvo acompañada además por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, entre otros funcionarios nacionales e intendentes del Conurbano.