Sin embargo, Cabandié repudió este viernes la propuesta del gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, de reducir las penas a los exrepresores a cambio de información sobre el paradero de desaparecidos.
En declaraciones a Canal 26, De la Sota pidió un "baño de reconciliación" y propuso para "descubrir la verdad en serio" reducir las penas a los condenados "si me decís realmente donde están los que nos faltan".
Para Cabandié, esto resultó inadmisible ya que consideró que "no es posible descafeinar los delitos de lesa humanidad".
"Esas posturas de pacificación, son las que promueven desde algunos sectores de la oposición para arrodillarse ante (el CEO de Clarín, Héctor) Magnetto, que él tiene las manos sucias porque consiguió Papel Prensa en una sala de torturas", chicaneó el legislador del Frente para la Victoria.
Cabandié hizo esas declaraciones a la agencia Télam, que calificó como "polémica" la iniciativa de De la Sota. Por su parte, el sitio Página12.com.ar, parte del aparato de difusión de las ideas cristinistas, aseguró que el gobernador cordobés propuso "reconciliarse y negociar con los represores".
Está claro que al cristinismo la idea no lo motiva y en Twitter se vieron expresiones de repudio no sin mensajes descalificadores contra De la Sota, hoy fuertemente enfrentado al Gobierno Nacional.
Pero la propuesta de De la Sota no es un invento de él. Ya había sugerido algo similar Graciela Fernández Meijide, exministra de la Alianza y madre de Pablo, quien permanece desaparecido desde las última dictadura militar.
En 2009, durante la presentación de un libro dedicado a su hijo, Meijide dijo que valoraba la reapertura de los juicios, pero que para alcanzar "alguna verdad" sobre el destino de los desaparecidos y en pos de recuperar la identidad de los niños apropiados se requería modificar el Código Penal para y permitir rebajas de condenas a cambio de información "fehaciente y comprobada".
En 2011 se incorporó al Código la figura "desaparición forzada de personas", fijando la pena de prisión perpetua cuando el "desaparecido" haya nacido durante el cautiverio de su madre. Alan Iud, integrante del Equipo Jurídico de la Abuelas de Plaza de Mayo, recordó en un artículo del diario Página12 del 17/10/2011 que la modificación contempló "una reducción de pena para aquellos “desaparecedores” que brinden datos que permitan encontrar con vida al desaparecido".
Es así que la incorporación del artículo 142 a la ley 26.679, establece que la "escala penal prevista en el presente artículo podrá reducirse en un tercio del máximo y en la mitad del mínimo respecto de los autores o partícipes que liberen con vida a la víctima o proporcionen información que permita su efectiva aparición con vida".
Iud destacó que en la actualidad "hay legislación vigente" al respecto y consideró que "sería bueno que los jueces tomen nota de este cambio legislativo e informen a los represores de esta posibilidad concreta".
La propuesta de De la Sota puede darle a Cabandié la posibilidad de las chicanas, pero es una alternativa, al menos a lo que hace a la recuperación de niños apropiados, que incluso aprueban en la asociación a la que le debe tanto.