"Al momeno del reaprovisonamiento, las estaciones contaban con 2 meses de autonomía, sin que hayan presentado una situación crítica de abastecimiento, como se pretendió establecer por parte de algunos medios", dijo el funcionario desde la Casa Rosada.
El ministro explicó que "al igual que en las últimas 5 campañas anteriores hubo que recurrir al alquiler de otro medio" para cumplir la misión dado que el rompehielo Almirante Irizar se encuentra fuera de servicio.
El ministro aclaró que "dicha contratación se realizó a través de licitación pública internacional" y se adjudicó a la compañía que ofreció el "menor precio". También aclaró que no se trató de la misma compañía que "venía siendo en los 2 campañas anteriores".
Esto, de acuerdo a Puricelli, generó "campañas de prensa de desprestigio sin justificación" basadas en "denuncias que pretenden imputar conductas contrarias a las normas".
Al final de su discurso leído, el ministro de Defensa sintetizó que su cartera "realizó todos los trabajos necesarios para garantizar" el funcionamiento de las bases antárticas, que "nunca estuvo en riesgo" y volvió a culpar a "los inconvenientes surgidos por el clima y los incumplimientos de la adjudicataria" las demoras surgidas.