"Deseo visitar el santuario de la Madonna de Bonaria en Cagliari y probablemente será en septiembre", dijo Francisco, que explicó luego el estrecho y profundo vínculo de esta Virgen, protectora de los navegantes, con la capital de la Argentina.
"Entre la ciudad de Buenos Aires y Cagliari hay hermandad por una historia antigua: cuando fue fundada, el fundador quería llamarla ciudad de la Santísima Trinidad, pero los marineros que lo habían llevado, que eran sardos, quisieron llamarla Bonaria", contó. "Hubo un choque, pero se llegó a una mediación llamándola Ciudad de la Santísima Trinidad y puerto de nuestra Señora Bonaria, pero era demasiado largo y quedaron las últimas dos palabras, Bonaria, Buenos Aires, pero es por la Madonna de Bonaria", explicó.
El padre Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede, que el mes pasado había dicho que el viaje del Papa a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud (del 22 al 29 de julio) iba a ser el único viaje internacional de este año del Pontífice, descartando el viaje a la Argentina, volvió a confirmar estos planes.
"El viaje a Cerdeña estaba en el aire y fue muy lindo que el Papa lo anunciara personalmente ante los obispos y la delegación de los sardos", dijo Lombardi a los periodistas. "La fecha aún debe ajustarse, pero Cerdeña completa la agenda de los viajes papales de este año", agregó, según el diario 'La Nación'.
A fines de marzo había trascendido que el Papa viajaría en diciembre a la Argentina, luego de ser invitado tanto por la presidente, Cristina Fernández, como por la Conferencia Episcopal Argentina. Pero esos planes evidentemente cambiaron.
Al recibir el lunes pasado en audiencia al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, que también lo invitó a Colombia, el Papa declinó hacer ese viaje, explicándole que como ya viaja a Brasil en julio, tiene que ser "democrático" y evitar viajar sólo a América latina. La misma razón, se deduce, estaría detrás de la postergación de su viaje a la Argentina.