Pues lo de Cristina no será, claro está, sólo una misa. En efecto, la mandataria apuesta a recuperar imagen este 25 de mayo. La intención sería llevar adelante un gran acto para conmemorar “La década ganada” desde que asumió el kirchnerismo en el poder en 2003. Para eso, reunió a gobernadores y les pidió que movilicen para el sábado 25: “Muchachos, tenemos que hacer mucho ruido”, dijo Cristina.
Sucede que las encuestas no arrojan números contundentes, y faltan sólo 3 meses para las elecciones primarias. Cristina perdió más de diez puntos en las últimas semanas: la inundación en La Plata, el cacerolazo y el escándalo del Caso Báez hicieron mella en la figura de la Presidente. De ahí que buscan plantar el acto del 25 de mayo como el puntapié para retomar la calle y comenzar la campaña.
Según se informó hoy, a Luján Cristina llevará una de las siete banderas que flamearon en Malvinas en 1966, en el marco del operativo Cóndor, cuando un grupo de jóvenes militantes desvió un avión de Aerolíneas Argentinas y aterrizó en las islas; y que le fueron entregadas "en custodia" por una de las integrantes del grupo, María Cristina Verrier.
Una de ellas se encuentra junto a los restos del ex presidente Néstor Kirchner en el mausoleo de Río Gallegos; y otra ya fue llevada por la mandataria al santuario de la Virgen de Itatí en Corrientes.
La mandataria llevará también a Luján un pesebre obsequiado al gobierno argentino el año pasado por el hoy papa emérito Benedicto XVI, el gobierno de la ciudad del Vaticano y la Fundación Juan Pablo II, que fue expuesto en el Museo del Bicentenario de la Casa de Gobierno. Se trata de una réplica de la obra del artesano italiano Francesco Artese, que reproduce a escala el pueblo de Matera, declarado Patrimonio de la Humanidad.