Según el diario 'Valor', esto es parte de una agenda positiva con la que la administración Rousseff intenta relanzar la relación bilateral, en momentos en que las ventas de ese país a la Argentina cayeron. Incluso, Brasil podría abrir la frontera a los camarones argentinos e importar 5.000 toneladas.
Existen críticas de empresarios brasileños crecientes por las trabas a las importaciones. Y, de este lado de la frontera, la decisión de Vale de suspender una inversión en Mendoza por US$5.000 millones al no obtener beneficios fiscales y ventajas para sacar divisas provocó gestiones de la Cancillería y el Ministerio de Planificación.
Vale pedía un pago anticipado de IVA, el pago de impuestos con bonos a valor nominal, la quita de los derechos de importación, con esos beneficios que reclamaban se estaban ahorrando US$3.000 millones, dijo el ministro de Planificación, Julio de Vido, cuando Vale oficializó su retirada. Además nos pedían un tipo de cambio diferenciado. No podemos admitir estos beneficios, esto sería robar, afirmó.
Las presidentas habían suspendido una reunión bilateral a comienzos de marzo por la muerte del mandatario venezolano Hugo Chávez. Según dijeron fuentes oficiales al matutino porteño 'El Cronista', el caso Vale iba a dominar la parte argentina de la agenda. Dilma mantiene una política de no intervención en el conflicto con la minera.
En tanto, y debido a las trabas a las importaciones, la balanza comercial bilateral volvió a ser positiva para la Argentina en el primer trimestre después de 10 años (US$82 millones). Si las importaciones argentinas aumentaron 2% en el trimestre, las compras a Brasil se contrajeron 10%. El proteccionismo con el principal socio comercial causa molestias en Brasil.
A todo ello, se sumó esta semana el affaire Embraer, investigada en USA por posible cohecho en la operación de venta de 20 aviones a Aerolíneas Argentinas. Aunque según fuentes oficiales, este episodio es ajeno por ahora a la agenda bilateral.