Si bien hay prevista una movilización de queja a Cristina, por entenderse que ahora se atribuye el rescate del buque-escuela de la Armada cuando antes casi casi lo deja al garete (por ello convocan a una concentración a las 18:00 frente al hotel Costa Galana para marchar hasta el puerto), más importante se espera resulte la turba de militantes kirchneristas llegados a Mar del Plata desde diversos lugares del país.
Según el diario kirchnerista El Atlántico, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, estuvo en Mar del Plata la semana pasada reunido con autoridades de la Base Naval para coordinar el operativo de arribo y el espectáculo que se montará en ese momento.
La organización, a cargo de Presidencia de la Nación y el Ministerio de Defensa, determinó que no se podrá acceder a la escollera Norte y que se alterará el tránsito en ese sector costero. El público sí podrá entrar a la escollera Sur, pero tendrá que hacerlo a pie ya que estará vedado el acceso de vehículos.
En materia de seguridad, se dispuso que en ese sector haya semirrígidos, motos de agua, guardavidas y un servicio de ambulancias.
En cuanto al ingreso al puerto, por el canal de acceso, la fragata estará apoyada por 2 remolcadores y precedida por la corbeta Granville, que tiene asiento en la Base Naval. La corbeta Espora, por su parte, se ubicará cerca de la fragata hasta la boca de acceso al puerto.
Prefectura Naval desarrollará un dispositivo de seguridad y ordenamiento del tráfico marítimo, con el apoyo de guardacostas, embarcaciones de superficie y un helicóptero.
El acompañamiento del buque-escuela por embarcaciones civiles sólo estará permitido a 600 metros de distancia. Y habrá sectores y áreas de restricción para navegar dentro del espacio físico de la estación marítima vecino a la Base Nava: la navegación estará restringida (en la zona desde las 17:00 y hasta el amarre de la fragata), en la línea imaginaria que une el extremo norte del silo cerealero con el banco de arena de la escollera Sur.
Personal de la Armada, del Consorcio Regional Portuario, y de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación realizaron previamente el estudio de las batimetrías. Los prácticos concluyeron que la fragata no debería tener inconvenientes en ingresar al puerto.
De todos modos, se dispuso que la draga Mendoza, trabaje hasta hoy inclusive en el canal de acceso para facilitar el operativo.
El día posterior al anuncio presidencial sobre el arribo de la Libertad a Mar del Plata, el interventor del Consorcio Portuario, Matías Machinandiarena; y el subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación, Horacio Tetamantti, se reunieron con autoridades de la Base Naval y prácticos que tienen a su cargo el ingreso y egreso de buques en la terminal marítima de la ciudad con el objetivo de coordinar el ingreso, el amarre y permanencia del buque.
Habían surgido versiones de posibles inconvenientes en el ingreso por la falta de dragado en el Puerto, una grave situación, inadmisible, y que Cristina Fernández de Kirchnere había prometido resolver 1 año atrás.
"La fragata tiene un calado menor al de un buque de carga, pero con este banco que ha angostado mucho el canal de acceso, las maniobras de amarre se van a complicar un poco", aseguró en declaraciones radiales el vicepresidente de la Liga Naval Argentina, Fernando Morales.
Machinandiarena y Tetamantti coincidieron en que lo único que depende de ellos es “garantizar el ingreso de la fragata” por lo que confiaron: “El acceso está garantizado”.
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La presidenta del Club Náutico Mar del Plata, Susana Salerno, señaló que más de 100 embarcaciones de distintos tamaños formarán parte de la "caravana" que acompañará a la fragata en su ingreso al puerto de Mar del Plata.
"Este acompañamiento se hará respetando las medidas determinadas por Prefectura Naval, quien ya nos ha comunicado no sólo verbalmente, sino además por escrito", señaló Salerno.
Ella indicó que la participación de algunas embarcaciones "está muy condicionada por el tiempo y fundamentalmente por los vientos. De levantarse mucho viento, las embarcaciones mas chicas verán limitado su acompañamiento, pero eso no quita que se sumen desde otro sector".
"Días atrás llamamos la atención desde esta página sobre las dificultades que plantea el acceso al puerto de Mar del Plata y la necesidad de estar bien dispuestos a aceptar que los tiempos náuticos pudieran no coincidir con los de la agenda política. Si ello llegara a ocurrir, sosteníamos y reiteramos, deberá priorizarse siempre la seguridad de la embarcación y su tripulación, por sobre los cronogramas de los festejos.
Días después, se escuchó decir al secretario general del Sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, que "el canal tiene en estos momentos unos 80 metros de ancho y entre 9 y 10 metros de profundidad y creo que la Fragata con todo, completa, no llega a los 6 metros. Hay un margen considerable para su ingreso".
Aun cuando desde hace mucho tiempo resulta virtualmente imposible conocer oficialmente el real estado de los accesos a Mar del Plata, y a pesar de la existencia de otras afirmaciones –también extraoficiales – que son bastante menos generosas con el cálculo de los márgenes, las declaraciones de Schmid aportan un dato positivo.
En rigor, el déficit del dragado en Mar del Plata es de tal gravedad y tan larga data, que la información sobre su efectiva condición ha sido motivo de largas e interminables discusiones nunca debidamente aclaradas en forma oficial, pues –como lamentablemente sucede en nuestro medio-, la negación suele reemplazar a la aceptación de los problemas. Al fin, la decisión de llevar la Fragata a Mar del Plata, dejará el positivo detalle de haber convocado la atención pública sobre un tema de suma seriedad que afecta al principal puerto pesquero argentino -y a la defensa nacional- y que de otra forma, seguiría probablemente pasando desapercibido para el gran público. (...)".
Javier Etchegaray, el práctico que se encargará de asesorar al comandante de la Fragata Libertad en el ingreso al puerto, explicó que "la idea es embarcar cuando la nave se encuentre a unas 4 millas de la boca de acceso a la estación marítima; es un poquito más al norte de la avenida Constitución".
Señaló que es la primera vez que abordará la Fragata en el ingreso "ya que siempre me tocó pilotearla cuando se retiraba de la ciudad".
Respecto de las dificultades por el banco de arena que restringe el acceso, Etchegaray sostuvo: "A pesar de ese banco de arena creemos que no va a haber inconvenientes. La realidad es que el canal por el que tiene que navegar no es muy ancho y que a raíz de la estructura de la nave el viento influye mucho; teniendo en cuenta la zona, la Fragata en todo momento tiene que tener 60 centímetros de agua debajo de la quilla".
Él continuó explicando que "hay que considerar la onda de mar de fondo que la puede hundir o levantar", que "salvo que haya muy mal tiempo, está en el metro o un poquito menos".
Y estimó que "con un viento razonable, de entre 15 y 18 nudos, no tiene por qué haber problemas", aunque si el viento fuera más fuerte "lo aconsejable es no entrar ya que se produciría una deriva que habría que compensar dándole más fuerza a la máquina".
“Sólo un hombre de mar puede apreciar hasta qué extremo, un buque refleja la personalidad y la habilidad de un solo individuo: su Comandante… En cada buque hay un solo hombre que, en la hora de la emergencia o peligro en el mar, no puede girar su cabeza hacia otro hombre… Él es el Comandante. Él es el buque…”
Joseph Conrad.
El Comandante de la Fragata A.R.A. “LIBERTAD”, capitán de navío Pablo Lucio Salonio regresa con su buque con cierto sabor amargo. Es que se vio truncada su misión original, que era la de realizar un viaje de instrucción con los guardiamarinas en comisión de nuestro país e invitados extranjeros. Conducirlos y adiestrarlos, no era poca cosa. La orden de detención de la Fragata en el puerto de Tema, Ghana, en África Occidental, el 2 de octubre pasado, por razones ajenas a su cometido, colocaron al Comandante en una situación en extremo delicada, porque debía continuar dando la cara y defendiendo casi sin armas, el honor de nuestra bandera y la soberanía de nuestro país expresada en la eslora de su buque, en un lugar remoto.
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Lo hizo plenamente y gracias a su entereza y a su capacidad de conducción de hombres y mujeres en circunstancias adversas, el buque puede zarpar nuevamente rumbo a su Patria. Pero la causa eficiente de la liberación, fue el serio trabajo emprendido por un equipo de trabajo verdaderamente profesional de nuestra Cancillería, que permitió que la orden de detención fuera revocada por una instancia internacional.
Originalmente un juez de Ghana había resuelto la detención de la Fragata, de acuerdo a las normas de su país, y a una sentencia de 20 páginas que aparentemente no tenía fisuras. Ni siquiera había cuestionado la condición de buque de guerra de la Fragata A.R.A. “LIBERTAD”, pero su interpretación hacía relativizar la inmunidad en estas circunstancias. El gobierno argentino, al verificar que el poder ejecutivo de Ghana no podía influir sobre las decisiones de la justicia ghanesa, y a que no era un tema admitido por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, recurrió al Tribunal del Mar con sede en Hamburgo. Y esta fue una acertada decisión.
En el Tribunal del Mar se estableció el Caso “ARA Libertad” (Argentina v. Ghana), el último de los 20 casos que hasta el momento ha ventilado el Tribunal, que fuera constituido en 1996 como instancia para recurrir ante controversias derivadas de la aplicación de la Convención del Mar de 1982. Era esperanzador que Ghana y Argentina fueran países signatarios, pero no había garantías de éxito.
¿Por qué el tema no era sencillo? El 30 de octubre Argentina informó a Ghana que recurriría al Tribunal del Mar. El 14 de noviembre Argentina hizo la presentación del pedido de medidas cautelares ante el Tribunal. En primer lugar el Tribunal debía admitir que tenía jurisdicción sobre el caso, pero los fuertes argumentos de Ghana expresados por su consejero legal (que pertenece a uno de los mejores bufetes de abogados de Londres), procuraban que el Tribunal se excusara. Los representantes argentinos a su vez, argumentaron que la inmunidad soberana de los buques de guerra debía ser reconocida incluso en las aguas interiores de un país. La norma atinente a la inmunidad de buques de guerra, al estar establecida en la Convención dentro del título “Aguas Territoriales”, parecía dar la razón a Ghana.
Pero el Tribunal admitió prima facie su jurisdicción, e interpretó debidamente, dando prevalencia al reconocimiento consuetudinario a la inmunidad soberana de los buques de guerra, recogida por el Artículo 32 de la Convención, que no excluye las aguas interiores. El fallo del 15 de diciembre dicta como medida cautelar, la liberación de la Fragata sin condiciones. Queda pendiente el arbitraje, pero en este caso, curiosamente, la medida cautelar es más importante que la resolución del fondo de la controversia.
Este fallo es verdaderamente histórico por varias razones. En primer lugar es un “Caso” resuelto por unanimidad de sus 21 jueces, que otorgan la medida cautelar, tal y como fue requerida por una de las partes. Esto ha sido inédito. Incluso hasta el Juez ad hoc de Ghana del Tribunal del Mar falló en consonancia.
Por otra parte, el fallo constituye un antecedente doctrinario que fortalece en forma general, el concepto de la inmunidad soberana de los buques de guerra. Esto implica que ha quedado plasmado el reconocimiento internacional a la inmunidad soberana de la Fragata A.R.A. “LIBERTAD”, en su condición de buque de guerra.
Además de la rigurosa instrucción que nuestros futuros marinos pueden recibir durante los prolongados viajes de instrucción, nuestro país envía un mensaje transmitido cada año, donde la palabra “Libertad” es expresada con vehemencia, desde las estrofas de nuestro Himno Nacional. Pero las Armadas tienen un rol adicional que a veces es soslayado. Una Armada como la nuestra, debe velar con su presencia en el mar por la libertad de navegación. Esto es así porque desde el Cono Sur somos un país de confín y estamos estrechamente vinculados y dependemos del mar para nuestra supervivencia, justamente en un hemisferio marítimo por excelencia. Además, el ejercicio de un derecho constituye una de las mejores formas para hacer que sea reconocido.
Y la Fragata, a pesar de que no ha cumplido integralmente con su misión previa, ha logrado con lo sucedido, otra todavía más trascendente en términos históricos, que es no sólo el haber contribuido a dejar claro y explícito el concepto y el alcance de la inmunidad soberana de los buques de guerra, sino también su corolario que es el fortalecimiento del concepto de “libertad de navegación” que la misma Convención del Mar prescribe. Por ende, merced al fallo que estableció la liberación de la “LIBERTAD”, su presencia futura en el mar y en cualquier puerto del mundo no puede ser cuestionada.
Finalmente, damos calurosamente la bienvenida a nuestra querida Fragata, a su Comandante y a toda su Plana Mayor y Tripulación, que con templanza y un accionar acertado, evitaron situaciones dramáticas, que podían haber frustrado un desenlace que nos conmueve a todos los argentinos sin distinciones…
Y vaya nuestro reconocimiento a todos los actores de un fallo trascendente, que con la estampa del propio nombre de la Fragata, ya ha quedado inscripto en la Historia, y que será citado en todo el mundo -hasta por otras Armadas- como el Caso “ARA Libertad”.