Y si bien De la Sota y Scioli mantienen relaciones cordiales, desde el sciolismo no se privaron de criticar al gobernador cordobés. Fue Santiago Montoya, funcionario, hombre de confianza de Scioli y cordobés, quien dijo recientemente que "Córdoba está para más" y reclamó que la provincia esté “más conectada al país y al mundo”.
Montoya reconoció en ese entonces que para Scioli el armado en Córdoba "es clave".
Entre quienes mantienen contactos con el sciolismo en la provincia se mencionan a la exesposa de de la Sota, Olga Riutort (quien ya habría sido descartada por el cristinismo como opción electoral en la provincia), el intendente de Villa María, Eduardo Acastello, quien fuera ultraK pero sufriera el destrato de Cristina Fernández, y al intendente de San Francisco, Martín Llaryora.
Alguno de ellos podría ser una espada electoral del sciolismo en la provincia en las Legislativas de este año.
La llegada del sciolismo a Córdoba no generaría cortocircuitos con de la Sota, ya que el gobernador habría dado el visto bueno para la expansión de la estructura del bonaerense en la provincia a cambio de un trato recíproco. No obstante, ambos, presidenciables, pelearán por el mismo electorado, el del peronismo tradicional.
Pero en La Juan Domingo se esperanzan en poder sumar a de la Sota de alguna forma al proyecto sciolista. En octubre, Federico Álvarez, de la filial cordobesa de la agrupación, la importancia del gobernador en la provincia y expresó su "deseo" de que el cordobés "sea un hombre de especial importancia para la futura configuración en proyecto de presidencial" de Scioli.
En un sentido de "unidad" también se exprasaron desde La Juan Domingo luego de que agazajo a de la Sota que se produjo en octubre en la casa del senador 'Cacho' Álvarez .