"Hay tres partes en este debate, no sólo dos como Argentina le gusta fingir. Los isleños no puede ser excluidos de la historia. Como tal, no puede haber negociaciones sobre la soberanía de las Islas Malvinas a menos que y hasta que los isleños así lo deseen", concluye el funcionario de la cancillería británica.
El mismo Telegraph publica una columna de opinión titulada "Las demandas de Cristina Kirchner por las Malvinas son delirantes e insultantes", en la que afirma que la carta está "repleta" de falsedades históricas y no se ciñe a la realidad.
"Cristina Kirchner es una figura cada vez más impopular que encabeza un gobierno cuyo hundimiento aislamiento internacional está creciendo día a día", señala el artículo, que más adelante califica a la carta de "patético acto de desesperación que simplemente subraya la inutilidad de la causa".
El autor de la columna, Nile Gardiner, un ex asesor de Margaret Thatcher y colaborador de la ultraderechista cadena norteamericana Fox News, concluye la nota aconsejando a Cameron a responder con "la determinación continua y el compromiso firme de defender las Malvinas por la fuerza robusta si la presidente Kirchner es tan tonta como para amenazar militarmente la soberanía de las Islas".
Por su parte, el matutino de centro-izquierda The Guardian, quizás el más prestigioso de Gran Bretaña, tildó la misiva de "virulento ataque", y expresó que el gobierno argentino "reinicia la contienda" con este nuevo pedido que, irónicamente, aparece publicado en su edición de hoy como un anuncio pago en las páginas de internacionales.
Al respecto, The Guardian informó que el ardid fue "preparado en absoluto secreto para asegurar el máximo impacto", y citan una fuente de la oficina de prensa del gobierno argentino que asegura que la intención era evitar todo tipo de filtraciones para no perder el efecto sorpresa.
En tanto, el diario sensacionalista Daily Mail llamó a las palabras de Cristina Kirchner como "amargas" y explosivas", mientras que el progresista The Independent matizó la gravedad pero indicó que el gobierno argentino "vuelve a dar pelea".