Mientras, según afirmó Randazzo, "el valor del tren va a pasar de 0,70 a 1 peso, es decir que el aumento es de 30 centavos". Es decir, casi un 43%.
Para tratar de calmar los ánimos, Randazzo dijo que "la segmentación de tarifas hará más eficiente al sistema de transporte público" y agregó que permitirá al Estado ahorrar $107 millones mensuales.
Según el ministro del Interior y Transporte, quedarán exentos de estos aumentos los jubilados y pensionados, quienes cobran la asignación universal por hijo, empleados en casa de familia, ex combatientes de Malvinas y estudiantes primarios y secundarios.
Aunque agregó que para gozar de ese beneficio, quienes estén dentro de estos grupos deberán presentar la documentación que acredite esas condiciones en un plazo menor a 90 días.
Con estas medidas, el Estado ahorrará cerca de $ 1.200 millones anuales.
Randazzo evitó referirse a los porcentajes de los aumentos y afirmó que representaban "lo que vale un caramelo. El Estado nacional sigue pensando que el transporte es una política de redistribución del ingreso. Permite que muchos usuarios viajen a un costo accesible", indicó.
"El costo del boleto del colectivo en el área metropolitana sigue siendo el más bajo del país", destacó.
Y dejó la puerta abierta para nuevas modificaciones. "El Gobierno avanzará en la segmentación para seguir mejorando el sistema de transporte".
Por último, consultado respecto a si esta suba significa que hay inflación, Randazzo replicó: "Estamos entrando en la segunda etapa de la segmentación con la tarjeta SUBE para hacer más efectiva la utilización del transporte público y beneficiar a los sectores más vulnerables". (¿¡!?)