Entonces, la Presidente recordó que la seguridad en las provincias es un tema de cada gobernador.
Y es por eso que la declaraciones de este martes (4/11) del mandatario bonaerense tienen color de respuesta a aquellas de la Presidente.
"Lo peor que uno puede hacer es negar el problema" dijo el gobernador sobre el reclamo de un enorme sector de la sociedad que se ve amenazado por la violencia delictiva. ¿Eso es lo que hace el Gobierno Nacional?
"Yo pongo en agenda los temas. Los reconozco y trabajo para resolverlos. Esa es la responsabilidad de un político. No negar los temas y trabajar. Creo que eso es lo que percibe la gente a lo largo de los años", dijo Scioli en declaraciones a Radio 10.
Daniel Scioli quiere ser Presidente de la Nación ("Las definiciones políticas ya las di", dijo sobre el tema) y si bien pretende 'heredar' a Cristina Fernández, tampoco quiere que lo emparenten mucho con ella. Llena de fastidio fue la carta que el gobernador le mandó a
Mauricio Macri cuando éste dijo que él era demasiado kirchnerista para el electorado.
Y es en el tema de la inseguridad, o al menos en el discurso sobre ésta, donde Scioli más se diferencia de la administración central. Duras críticas recibió su ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, por parte de
Nilda Garré. Y el periodista
Horacio Verbitsky encabezó la embestida mediática contra el funcionario bonaerense.
Párrafo aparte merece el acto que compartió este martes el periodista de Página12 con el titular del AFSCA y frustrado gobernador
Martín Sabbatella y el vice-opositor
Gabriel Mariotto. Todo un tridente anti-sciolista.
Si algo no se le puede reprochar a Scioli es no haber admitido el problema grave de la inseguridad en la provincia. Cristina Fernández sólo refirió al tema porque estaba en un acto de inauguración del Centro de Comando y Control del servicio 911. O sea, arrastrada por el contexto. Entonces allí fue consultada.
También tuvo que ocurrir el #8N para que la Jefa de Estado enviara un guiño a ese sector multiclasista que pide más seguridad.
Aunque Scioli quiera guardar las formas, y no confrontar con la Presidente, su ambición presidencial hace que salgan a la luz estas sobre cómo encarar los problemas, sobre todo en temas que el gobernador interpreta que "la gente" pone mayor atención.