"Esto revela mucho más que una valoración acerca de la década del noventa. Revela una visión de país y una manera de concebir la política. Una idea acerca de lo que debe hacerse desde los gobiernos. No he visto que hayan tenido un cambio en ese sentido, como han cambiado los kirchneristas que, en realidad, acompañaron toda la década del noventa", agregó.
Mauricio Macri se mostró molesto por las declaraciones de Alfonsín, quien lo había puesto como "límite" en cualquier tipo de armado electoral. Al respecto sostenía: "Uno puede disentir y tener diferencias al final de la discusión, pero no antes. Sobre todo ante la gravedad de lo que estamos viviendo. Mi límite es poner en peligro el futuro de los argentinos".
Parece que este 2012, los dos se olvidaron de lo dicho en 2011. Es que Macri está buscando acuerdos con peronistas y radicales. Aunque se aún no hay certezas de si busca acuerdo en la Ciudad de Buenos Aires o su enfoque va por el resto del país, lo cierto es que las conversaciones secretas se iniciaron y mantenerla sin informar a la prensa es una decisión de ambos pero sobre todo de Alfonsín, que parece ser un personaje muy pendiente del qué dirán en su partido.
Esto resulta un tanto ilógico porque hay radicales porteños que tienen acuerdos con el Pro con el Propuesta Radical Argentina (radicalismo Pro).
En agosto pasado el ex ministro de Educación de Fernando de la Rúa, Andrés Delich, fue el anfitrión de los radicales desencantados con la UCR en una cena organizada por otro radical macrista, el presidente de Boca Jrs., Daniel "Tano" Angelici.
En la presentación en sociedad de PROA (Propuesta Radical Argentina) bajo el eslogan "el otro radicalismo", la mesa principal fue ocupada por Angelici, Delich, el legislador porteño Martín Ocampo y el ex diputado Christian Gribaudo.