Por último manifestó que "se mantiene la ilegalidad del 40% de trabajadores en negro, porque son patoteados por las burocracias sindicales, porque las patronales los despiden en negro, y se mantiene en vigencia toda esta ilegalidad".
Por su parte, los dirigentes barrionuevistas Ricardo Cirielli y Carlos Acuña, reclamaron a la presidente Cristina Fernández "dejar de lado la soberbia" y ratificaron su alianza con el moyanismo.
Acuña consideró que el paro de este 20N puede llegar a convertirse en "el principio" de una solución a sus reclamos o "puede ser el principio de un plan de lucha si no hay respuestas".
"Para la CGT Azul y Blanca también hay una sola CGT y va a estar unida en la acción", afirmó Acuña (Estaciones de Servicio), haciéndose eco de los cánticos, durante la conferencia de prensa en la sede de Azopardo 802 junto a los titulares de la CGT y la CTA opositoras, Hugo Moyano y Pablo Micheli.
Cirielli (técnicos aeronáuticos) en un mensaje a la mandataria nacional aclaró que "siempre se está a tiempo de cambiar, sin ningunear a nadie". Además, indicó que Cristina Fernández "debe solucionar los problemas de toda la sociedad argentina, de aquellos que estuvieron el 8 de noviembre en la calle y hoy en el paro".
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"Hay que dejar de lado la soberbia para adquirir algo que no se consigue en ninguna universidad, que es la humildad", concluyó.
Desde el arco ruralista, el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, aseguró que el paro nacional "retumbó en toda la geografía nacional", y pidió al Gobierno "terminar con la arrogancia y la soberbia para escuchar a los que piensan distintos".
"El paro fue en defensa del salario, de los laburantes. Nosotros estamos contra del ajuste de los que se dicen progresistas, pero son los mayores pagadores de deuda en un proceso democrático", explicó.
Al hablar en la CGT opositora, el dirigente ruralista señaló que "estamos cansados del autoritarismo, la inflación, la inseguridad y la hipocresía".