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El "cólico nefrítico" de Víctor Hugo (su gran excusa)

El relator uruguayo Víctor Hugo Morales argumentó que no pudo concurrir a la audiencia por la demanda penal por difamación contra Leonardo Haberkorn y Luciano Álvarez por un cuadro de "cólicos nefríticos". Álvarez y Haberkorn escribieron el libro "Relato Oculto" sobre la vida del relator, en donde revelan vínculos de Morales con la dictadura uruguaya.
El relator uruguayo Víctor Hugo Morales argumentó que no pudo concurrir a la audiencia por la demanda penal por difamación contra Leonardo Haberkorn y Luciano Álvarez por cuadro de "cólicos nefríticos".
 
Álvarez y Haberkorn escribieron el libro "Relato Oculto" sobre la vida del relator. En la publicación, se revelan vínculos de Morales con la dictadura uruguaya, principalmente en base a la relación que mantuvo con altos oficiales del Batallón Florida entre 1975 y 1977.
 
El relator, antes de que se publicara el libro, aseguró que las afirmaciones del libro eran falsas y aseguró que se trataba de una operación del grupo Clarín en su contra. Morales entabló una demanda contra los autores de "Relato Oculto" por difamación e injurias. Pero el viernes pasado, día de la primera audiencia, el relator no se presentó por lo que el juez decidió archivar el caso.
 
En una carta publicada en su web, Morales esgrime varios argumentos por los cuales no se presentó a la audiencia. Por un lado asegura que el viernes "la propensión a los cólicos nefríticos, me dejó una noche entera sin dormir. Bajan las defensas cuando las emociones son fuertes".
 
Por otra parte afirma que "se acumulaban las sugerencias de políticos amigos que desde Uruguay me señalaban lo difícil que es ganar este tipo de juicios por el valor de la libertad de expresión y lo innecesario que el mismo resultaba".
 
Además vuelve a reiterar que el mejor camino para su defensa "es que se conozca la palabra del Archivo Secreto de la Inteligencia de la Dictadura". Morales publicó varios documentos secretos de la última dictadura donde se afirma que era seguido de cerca por "sus tendencias de izquierda".
 
"No hay testimonio oral (e inocuo) al cabo de 40 años, que pueda estar por encima de una verdad escrita en secreto, por los propios militares dejando constancia fehaciente de mi rol en esos tiempos. Del que me siento orgulloso, si bien hay una distancia muy grande con quienes debieron dar la vida o la dignidad de sus cuerpos", señala el periodista en el artículo.

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