ver más

De la Sota se subió al reclamo a Cristina contra el 7D

Personaje político de la semana que pasó, José Manuel De la Sota aparece en el centro de todas las obsesiones del Frente para la Victoria. Por supuesto que habrá contraataque pero tampoco le resultará ya tan sencillo al kirchnerismo cristinista por más panzazos de arroje el nuevo Upa (aquel hermano de Patoruzú que imaginó Dante Quinterno) de la política argentino, Ricardo Pignanelli.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Algunos recortes sobre José Manuel De la Sota el domingo 18/11:
 
 
"(...) El secretario general de Smata, Ricardo Pignanelli, se le acercó y le reprochó en el oído su atrevimiento. Luego, en una solicitada, lo llamó "mezquino, cobarde, manipulador" y le enrostró haber convertido ese escenario en su lanzamiento electoral. Antes, el kirchnerismo en bloque salió a pegarle y el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, consideró que le había tendido "una emboscada" a Giorgi.
 
Adalid del cordobesismo, De la Sota, quien durante el conflicto con el campo en el 2008 se volcó hacia la Mesa de Enlace agropecuaria y descalificó por "estalinista" a la conducción K, esta vez volvió a sentenciar que si bien estaba dispuesto a debatir y alcanzar un acuerdo, le parecía "imposible entablar un diálogo con los fanáticos".
 
No hay retorno en el vínculo Cristina-De la Sota. Y esa circunstancia será aprovechada por otros, ora peronistas disidentes, ora mandatarios que se atreven a resistir la verticalidad a ultranza, como el santacruceño Daniel Peralta. El viernes, en Río Gallegos, boicoteó un acto con la Presidenta porque no recibió una disculpa luego de que desde la Secretaría de Seguridad de la Nación se lo acusara de ser "el jefe de una banda de espías".
 
Algunos estrategas de la Rosada, abocados al 7D y a respaldar a Martín Sabbatella, del Afsca, en su ofensiva por la ley de medios audiovisuales, parecen darle aliento a De la Sota para catapultarse y competir, en una franja de centroderecha, con dirigentes como Scioli y Macri mientras ellos construyen una sucesión K sin Cristina a la cabeza, por ahora invisible. (...)".
 
 
En el diario Puntal, de Río Cuarto, Córdoba:
 
"El gobernador José Manuel de la Sota dijo que el kirchnerismo reivindica “la animalidad y la irracionalidad” y agregó que “hay un peronismo de pie que quiere hacer los cambios que el país necesita”.
 
En el 2do. Congreso Provincial de La Militante, que convocó en el Club Central Argentino a 1.500 jóvenes, según los organizadores, De la Sota instó a no construir “desde la miseria y la división”.
 
“El fanatismo nos lleva a una sociedad bipolar. No lo vamos a permitir, ni lo vamos a tolerar”, sostuvo.
 
(...) “Antes peleábamos por derrocar a las dictaduras. Pero es un error utilizar cualquier medio. La violencia no se justifica”. Más adelante, señaló: “Hoy el país no está normal. Por eso, las protestas (en alusión al 8-N)”. Y con tono de campaña afirmó: “Pero hay un peronismo de pie que quiere hacer los cambios que el país necesita. El peronismo está vivo”.
 
También, en directa referencia al gobierno nacional, sostuvo: “Rechazamos la soberbia y el aislamiento como forma de gobernar. Basta al intento de dividir al pueblo argentino”.
 
En ese marco, recordó el abrazo entre Perón y (Ricardo) Balbín. “Nuestro adversario es un compatriota que piensa distinto”. Y manifestó: “Me pasé nueve meses yendo a Buenos Aires para golpear las puertas (de los despachos oficiales)”.
 
“Nosotros le decimos sí al trabajo y al salario, a la libertad de prensa (por el 7-D) y a la democracia y al federalismo”, afirmó. También señaló: “Estoy muy orgulloso del trabajo de ustedes (por La Militante, la agrupación delasotista, un desafío a La Cámpora y a La Juan Domingo). Son mi alegría”, expresó. (...)".
 
 
Eugenio Paillet en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:
 
"(...) La Presidenta debería tomar nota además de al menos dos hechos puntuales de los últimos días, al margen de empezar a administrar interesadamente las carencias que van apareciendo. Mauricio Macri también entendió el mensaje del cacerolazo y se ha hecho cargo de los subterráneos, un gesto de racionalidad tardía que supone que la sociedad, y los sectores medios en particular, le van a reconocer. 
 
Y en la propia granja, Daniel Scioli reafirma ante los suyos que la clase media le merece todos sus respetos, y que mantendrá su decisión de construir una candidatura para 2015 en medio de ondas de amor y paz. Sabe que inexorablemente, tarde o temprano, el cristinismo lo va a tener que ir a buscar. 
 
Sergio Massa, por su lado, empieza a construir hacia el futuro, con la premisa de que nunca pondrá su inmejorable posición en las encuestas de imagen al servicio de su ex jefa. Y José Manuel de la Sota se frota las manos. 
 
Débora Giorgi, que tiene menos cintura política que un elefante, le regaló lo que andaba buscando: que medio gabinete salga a criticarlo, con lo que abonaron la prueba de oro del gobernador en todos sus discursos. Para Cristina y sus muchachos, todo aquel que piensa distinto, o que se anima a emitir opinión, debe ser tratado como enemigo. 
 
Si hasta la batalla del 7D, así como estaba pensada para ser ejecutada, ha entrado ahora en zona de fuertes interrogantes."

Más Leídas

Seguí Leyendo