Cabe recordar que Nielsen abandona la empresa en medio del megacanje de US$6200 millones de deuda que lanzó la petrolera hace dos semanas, y para el cual tuvo que generar una modificación a la oferta de canje debido a que no había generado el interés inicial esperado en los acreedores.
A esta situación también se refirió hoy el economista, al romper en silencio en su cuenta de Twitter. Dijo que hasta que se concrete su salida de la petrolera, seguirá "gestionando activamente el mejor acuerdo en el proceso de refinanciación de las deudas de la compañía que está actualmente en curso y que se ha encarado de manera totalmente profesional, teniendo en cuenta las formidables estricciones que nos fija la macroeconomía".
"La empresa está haciendo sus mejores esfuerzos para ofrecer una oportunidad voluntaria para que los inversores acompañen las necesidades de refinanciación de deudas en el marco de las múltiples restricciones que enfrenta YPF y las limitaciones al financiamiento de los planes de inversión para revertir la tendencia declinante de la producción de gas y de petróleo", escribió.
La gestión de Guillermo Nielsen duró poco más de un año, y fue "gris, con escasos resultados y dejando varios frentes abiertos con jugadores clave", según sectores oficialistas, por ello, fue desplazado de la presidencia de YPF. Sin embargo, al otro lado, la versión cuenta que fue Cristina Fernández de Kirchner, quien en su claro avance sobre la petrolera, decidió reemplazarlo por uno de los suyos. En efecto, ingresa Pablo González, un 'delfín' de la vicepresidente.
Tal como informó Urgente24, habría una intención del Estado Nacional de apropiarse de la porción de YPF que todavía no controla. Para ello amenaza con el default, así cae la cotización de las acciones: la reestatización costará una bicoca.