Durante el programa "Desde el Llano" en TN, Morales Solá preguntó si esta medida es el principio de algo mas importante que abarque a otros sectores del universo agropecuario a lo que Pelegrina argumentó: "Bajo la lectura política que hay que hacer de las cuestiones, aparentemente podrían venir más cuestiones. Por eso, también la gente está tan enojada. Porque todo esto ya pasó. Ya se probó este camino y lo que logramos fue destruir el valor del campo y de Argentina (refiriéndose al conflicto entre el Gobierno de Cristina y el campo en 2008). Lamentablemente, a partir de ahí, se empezó este camino de enemistad entre el kirchnerismo y el campo y por supuesto, con medidas contra este sector. Vale recordar cuando tuvimos la menor producción de trigo en 100 años de historia. Lo mismo con la carne, cuando durante el mundial 2006, teníamos que ganarnos la confianza de los alemanes que son grandes compradores de carne argentina, le suspendimos las exportaciones y los dejamos en banda como estamos haciendo ahora".
“Tiene aristas muy similares. Igualmente le diría que, 12 años después, es otro país, algunas situaciones son bastante diferentes pero la problemática política y esa idiosincrasia de intervención en los mercados y esa necesidad que tiene el gobierno de manejar los precios y sentir que de alguna forma dirige todo lo que es el comercio agropecuario, te diría que es exactamente el mismo. No hay diferencias. En aquella época luchamos con una situación muy similar en este aspecto. Por eso, insistimos que si bien el problema es el maíz hoy, lo más preocupante es la idiosincrasia que tiene este gobierno, del intervencionismo, del manejo del negocio agropecuario y de estar siempre atento a que no se les salga nada de las manos", afirmó Chemes, por su parte, al ser consultado por si esta situación tiene algún punto en común con el conflicto del 2008.
Por último, Chemes también habló sobre cómo seguirá el conflicto: "Es difícil saberlo. El productor está muy enojado porque observa que el gobierno pone mucho más énfasis en pelear con el campo que sentarse a ver una estrategia que genere crecimiento. Esto, además de enojarlo, lo desmoraliza y lo lleva a una situación bastante conflictiva. Los productores quieren continuar con el paro", concluyó.