Lo más insólito del caso, es que el conductor quedó demorado sólo media hora en la comisaría de la zona, lugar en el que posteó en redes sociales tomándose el hecho con total liviandad.
"Otra vez en la comisaría", compartió sin nada de dramatismo en una historia que subió a su perfil de Instagram. Minutos después recuperó su libertad y desapareció sin dejar rastro.
"Se burló de todos, no le importó nada. Encima, lo liberaron a la media hora y no sabemos dónde está. Es todo una vergüenza, acá hay una familia destrozada", dijo la familia de Carrizo a los medios. En las redes sociales la bronca de quienes conocían a las víctimas también se vio reflejada y anticiparon que pedirán las cámaras de la zona para ubicar al acusado.
" En el transcurso del sábado y domingo se estuvo burlando en las redes sociales, mandando audios que los tengo yo grabados diciendo 'no pasa nada, son dos negritos cabeza'", se quejó uno de los compañeros del joven fallecido.