"Tenían ropas similares a las de los uniformes del servicio penitenciario y portaban armas largas", dijo una fuente judicial.
Luego del atraco, los testigos y víctimas se preguntaban como es que un grupo de asaltantes tenía acceso a: la vestimenta de seguridad, las armas largas y equipos relacionados a los que utilizan los funcionarios de seguridad en el país, y en esa línea, empezaron las especulaciones. "Pueden ser exfuncionarios dedicados a esto, conocidos como piratas del asfalto también por este tipo de modalidad, o funcionarios en ejercicio, nunca se sabe, pero por las características de los delincuentes, os testigos aseguran y los comparan incluso, con perfiles de cualquier funcionario de seguridad", explicaron los investigadores.
Los asaltantes redujeron a los tres custodios, l es robaron sus respectivas pistolas Browning calibre 9 milímetros, tomaron las dos sacas con dinero que transportaban y huyeron en dos camionetas.
Afortunadamente no hubo ni un solo tiro y nadie salió lastimado. "Al verse superados en número y armamento, los custodios decidieron entregar el dinero y sus armas sin oponer resistencia”, dijo otro de los investigadores.
Minutos más tarde, en la intersección de las calles San Nicolas y Darwin, encontraron abandonado uno de los vehículos usado por la banda, una camioneta Fiat Ducato blanca que tenía dos patentes distintas: CJV205 y CRM601 y tenía pedido de secuestro como robada desde el año pasado.
Por otro lado, el personal de la Jefatura Distrital Avellaneda comenzó a tomar declaración a los testigos, así como a analizar las imágenes de las cámaras de seguridad del hipermercado y de la zona, para intentar identificar a los autores del robo tipo comando. Aún no hay ningún detenido.