El primer caso tuvo lugar a principio de año, en el mes de febrero, pero parecía ser un caso aislado. El último caso ocurrió la madrugada de ayer a metros de la Facultad de Medicina y la víctima fue una adolescente de 17 años que contó con dolor el mal momento vivido en su cuenta personal de Twitter.
En un primer momento el delincuente atacaba a mujeres jóvenes o desprevenidas que atienden locales comerciales a los que suele ingresar primero como supuesto cliente y luego las encierra para cometer las vejaciones.
Sin embargo, más tarde se registraron episodios que llevó adelante en la vía pública y buscando lugares oscuros.
La chica contó el violador serial la amenazó con un arma, la llevó tras unos arbustos, y tras ver sus pertenencias, la manoseó y la obligó a practicarle sexo oral.
En 6 de los hechos, el violador obligó a las víctimas a practicarle sexo oral, mientras que en tres ocasiones las mujeres lograron escapar.
Por lo que se infiere de los relatos de las víctimas, el delincuente toma recaudos para evitar ser identificado. En los locales comerciales donde se produjeron los hechos, ninguno tiene cámaras de seguridad. Y los que cometió en la calle, siempre fue en lugares oscuros y lejos de cámaras de videovigilancia. Además, en la mayoría de los episodios el hombre se movilizó en una moto con una caja blanca similar a la de un repartidor, de acuerdo al relato coincidente de varias mujeres.
Al respecto, desde la Fiscalía se confirmó que esa moto fue captada por domos municipales en algunos de los casos y sería un rodado de baja cilindrada, de color negro y con una cinta negra que le tapa la patente trasera por lo cual es difícil identificarla. Lo que si se aprecia es que el abusador lleva puesto un casco negro y la caja de reparto blanca.
De los 9 hechos confirmados, hasta ayer habían 3 que no habían sido denunciados, pero desde la Fiscalía lograron mediante las actas de incidencia que labra el sistema 911 contactar a las mujeres y 2 de ellas harían su presentación en las próximas horas mientras la otra sigue sumida en un fuerte shock y por el momento no quiere exponerse a la denuncia.
En el marco de la investigación, desde la Fiscalía de Delitos Sexuales se aseguró que “ya se cuenta con hisopados realizados como mínimo a una de las víctimas, lo que permitiría que si el agresor es detenido se lo pueda cotejar con su ADN a fin de ratificar o no su participación en el hecho”. Y sobre las características del hombre se lo define como un hombre de entre 25 y 30 años, con el pelo muy corto, labios carnosos, tez oscura, robusto, de 1,65 a 1,70 metro de estatura y con barba de pocos días. En sólo dos de los episodios las víctimas no pudieron participar en la confección de los fotofit ya que el abusador no se quitó el casco.
Más de 90 horas después que se conoció el caso, el violador aún continúa libre, sin ser identificado.