Los investigadores contaron que al menor de edad le contabilizaron al menos 12 cuchillazos y que algunas de las heridas habían atravesado el cuerpo del nene ya que era de contextura física delgada. Además, también encontraron el martillo ensangrentado.
El impactante filicidio ocurrió ayer al mediodía en el interior de una vivienda ubicada sobre la calle Francisco Borges. Según los primeros testimonios, después de matar a su hijo Germán Torres volvió al comedor donde estaba su hermano, le dijo lo que había hecho y mientras amagaba con entregarle el cuchillo, le decía: “Matame, dale matame”.
En tanto, una de las paredes de la habitación se convirtió en otra macabra evidencia de lo que había ocurrido en ese lugar. Con la sangre de su propio hijo, el acusado había escrito un mensaje para sus familiares: “Perdonen, los amo”.
El último parte médico difundido anoche indicaba que Torres se encontraba internado en la sala de Terapia Intensiva del Hospital Regional con pronóstico reservado, tras haber sido intervenido quirúrgicamente ya que se había autolesionado después de cometer el crimen. Tenía heridas en el cuello, brazos, pecho y a la altura de la muñeca. La más grave le había perforado el pulmón.
En tanto, la Fiscalía ordenó que la policía custodie al sujeto a quien además se le practicaron análisis toxicológicos. Una vez que su recuperación así lo permita, también será sometido a pericias psiquiátricas.
Según las primeras informaciones, el filicida tendría un consumo problemático de drogas.
La Justicia detuvo al hombre y lo imputó por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y alevosía.