Según contó la víctima, él habría dado la voz de alto y se identificó como policía al ser apuntado por los delincuentes, pero estos no detuvieron su intención de robarlo y por ende, él se defendió disparando cuatro tiros, y uno de ellos logró matar a un ladrón.
Sin embargo, en la balacera el auto huyó, y no fue después, gracias a un vecino de la zona, que se encontró el auto abandonado a varias cuadras del lugar y dentro del vehículo estaba un hombre muerto. Era uno de los delincuentes a quien una bala lo alcanzó en la espalda. Los demás ladrones huyeron y lo dejaron abandonado.
En esa línea, los investigadores determinaron que sus cómplices, al no poder reanimar a su compañero, lo dejaron abandonado dentro del auto y siguieron con la fuga a pie.
La causa quedó a cargo de la fiscal de Morón. Hasta el momento no trascendió que hubiera tomado alguna medida en contra de la libertad del policía, que salió ileso del enfrentamiento. El arma reglamentaria con 18 proyectiles intactos 9mm (recargada) fue secuestrada.